


Una columna de humo negro se elevó sobre el puerto, a la vista de los asistentes al foro, mientras el aeropuerto de Púlkovo suspendía o desviaba una treintena de vuelos. Ucrania lanzó en la madrugada de este miércoles un ataque masivo con drones contra varias regiones de Rusia y alcanzó una terminal petrolera en San Petersburgo, coincidiendo con la apertura del principal foro económico del país. El Ministerio de Defensa ruso informó que sus defensas derribaron 345 drones sobre 15 regiones, entre ellas Moscú y Leningrado, donde se ubica San Petersburgo.
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, reivindicó el ataque contra la terminal petrolera —uno de los mayores complejos de transbordo de hidrocarburos del mar Báltico— y aseguró que los drones recorrieron más de 1.000 kilómetros hasta el objetivo. Añadió que también se golpearon objetivos militares en la base de Krónstadt. El gobernador de San Petersburgo, Alexandr Beglov, reconoció daños en varias infraestructuras de los distritos de Kírov y Krasnoselski y en el puerto de Krónstadt, con varios heridos y sin muertos. Una columna de humo negro se elevó sobre el puerto, a la vista de los asistentes al foro, mientras el aeropuerto de Púlkovo suspendía o desviaba una treintena de vuelos.
En la zona de Ucrania ocupada por Rusia, al menos siete civiles murieron y once resultaron heridos al impactar un dron contra un autobús de pasajeros que cubría la ruta Moscú-Simferópol, en la localidad de Yenákiyevo, según el líder prorruso de Donetsk, Denís Pushilin, que calificó el ataque de inhumano. El Gobierno ruso abrió una investigación penal. Ucrania, que al igual que Rusia niega atacar deliberadamente a civiles, no se pronunció sobre el episodio. En la región de Smolensk, dos bomberos murieron por otro ataque con drones, según el gobernador local.
En Moscú, el alcalde Serguéi Sobianin informó del derribo de 22 drones dirigidos a la capital, y los aeropuertos de Vnúkovo y Domodédovo interrumpieron sus operaciones. En la provincia de Tambov, al sur de Moscú, resultaron dañados varios apartamentos y una biblioteca, sin víctimas. Ucrania afirmó además haber alcanzado la corbeta rusa Boiki en los muelles de Krónstadt y difundió un video del impacto, aunque las autoridades rusas no confirmaron ningún ataque contra sus buques.
La ofensiva se produjo apenas 24 horas después de un bombardeo ruso masivo —uno de los mayores de la guerra— contra Kiev y otras seis regiones ucranianas, en el que Moscú empleó 73 misiles y más de 650 drones de largo alcance y que dejó al menos 22 civiles muertos. El ataque sobre San Petersburgo coincidió con el inicio del Foro Económico Internacional (SPIEF), que se extenderá hasta el sábado y reúne a unos 20.000 invitados de 130 países. El presidente Vladímir Putin intervendrá el viernes.