Milei calificó la reclamación de no negociable y afirmó que su gobierno ha logrado los mayores avances diplomáticos desde 1983 para que el archipiélago quede bajo administración argentina El presidente argentino Javier Milei afirmó el lunes que el alineamiento de su gobierno con Estados Unidos permitirá avanzar en la reclamación de soberanía sobre las Falklands/Malvinas, en declaraciones a Radio Mitre.
Estados Unidos cambió su visión estratégica del mundo, mira esto desde una perspectiva política y es necesario un aliado confiable en el paso del Atlántico al Pacífico. Argentina está cumpliendo con todas esas condiciones y esa es la llave que nos va a permitir recuperar Malvinas, sostuvo. No existe declaración pública de Washington que respalde esa lectura: la posición estadounidense sobre la disputa de soberanía ha sido históricamente de neutralidad.
Milei calificó la reclamación de no negociable y afirmó que su gobierno ha logrado los mayores avances diplomáticos desde 1983 para que el archipiélago, junto con Georgias del Sur, Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundantes, quede bajo administración argentina. Es una valoración del propio mandatario.
También sostuvo que por primera vez, la ONU obliga a Inglaterra a sentarse a dialogar. La afirmación es inexacta. Las resoluciones del Comité de Descolonización que instan a Argentina y al Reino Unido a reanudar conversaciones no son vinculantes y se aprueban desde hace décadas, sin que se hayan producido negociaciones de soberanía. La posición británica sostenida es que la soberanía no está en discusión y que cualquier cambio dependería de los deseos de los isleños.
Las Falklands son un territorio británico de ultramar. En el referéndum de 2013, sus habitantes votaron de forma abrumadora por mantener ese estatus. Argentina mantiene una reclamación sobre el archipiélago, que administra el Reino Unido desde 1833.
Consultado por el proyecto petrolero Sea Lion, desarrollado por empresas británicas e israelíes en aguas próximas al archipiélago y reclamadas por Argentina, Milei indicó que su gobierno presentó los reclamos diplomáticos correspondientes, pero defendió el carácter privado de la iniciativa. Somos aliados de Estados Unidos e Israel, pero esa es una empresa privada. En un país serio no se hace injerencia en el sector privado, afirmó. La primera fase del proyecto contempla inversiones cercanas a 1.800 millones de dólares y una producción estimada superior a 170 millones de barriles.
El presidente se refirió asimismo a la bandera con la leyenda Las Malvinas son argentinas exhibida por futbolistas argentinos tras la semifinal del Mundial ante Inglaterra, y sostuvo que el episodio no afectó el diálogo con Londres. Una cosa es la cuestión deportiva y otra las cuestiones vinculadas a la patria, dijo. La FIFA abrió el 29 de julio un procedimiento disciplinario contra la Asociación del Fútbol Argentino que incluye mensajes con contenido político.
La estrategia no es nueva: Milei ya la había articulado en el acto del 2 de abril, cuando vinculó el reclamo con el alineamiento con Washington y el reequipamiento militar.