Las publicaciones circulan por WhatsApp, Facebook, Instagram y TikTok, y sitúan como punto de encuentro la localidad marroquí de Fnideq, junto a la frontera del Tarajal El Gobierno de Ceuta trasladó a las autoridades competentes los mensajes difundidos en redes sociales marroquíes que llaman a intentar una nueva entrada irregular en la ciudad autónoma el 15 de agosto, cinco días después de la crisis migratoria que dejó decenas de muertos.
Obviamente, después de lo que ha pasado, preocupa que haya esa rumorología en redes, declaró el portavoz del Ejecutivo local, Alejandro Ramírez, tras la reunión del Consejo de Gobierno. Añadió que los mensajes ya están en manos de los organismos responsables de la seguridad fronteriza y expresó su deseo de que no se repita un episodio similar.
No hay confirmación de que vaya a producirse nada. Diversas fuentes de seguridad citadas por la prensa española atribuyen a la convocatoria una credibilidad limitada y recuerdan que España y Marruecos mantienen actualmente un despliegue muy superior al existente antes de la crisis del 30 y 31 de julio, con nuevas barreras marítimas y vigilancia reforzada de la Guardia Civil. Los cuerpos de seguridad continúan monitorizando la actividad en redes.
Existe además un precedente que relativiza el fenómeno: en el verano de 2024 circularon mensajes muy similares que fijaban una entrada colectiva para el 15 de septiembre, sin que llegara a materializarse el episodio anunciado.
Las publicaciones circulan por WhatsApp, Facebook, Instagram y TikTok, y sitúan como punto de encuentro la localidad marroquí de Fnideq, junto a la frontera del Tarajal. La organización de verificación Maldita.es documentó una decena de grupos con más de 400.000 miembros en conjunto, además de publicaciones sueltas; El País accedió a cinco grupos de Facebook y nueve chats de WhatsApp. Las cifras proceden de las propias plataformas y la pertenencia a un grupo no equivale a intención de cruzar.
El contenido de esas conversaciones es heterogéneo. Junto a mensajes de entusiasmo predominan los de advertencia y desconfianza, con usuarios que desaconsejan intentarlo, señalan el refuerzo del dispositivo o cuestionan el riesgo asumido. También aparecen fotografías de familiares desaparecidos y reproches por la exposición de menores de edad.
Durante la crisis anterior se difundieron mensajes que aseguraban falsamente que la frontera estaba abierta o que quienes entraran obtendrían documentación automáticamente. La Audiencia Nacional abrió diligencias para investigar el origen de esas campañas digitales.
Las redes sociales son prácticamente la única fuente de información que estos jóvenes tienen de España, señaló María Guevara, investigadora de la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla, quien añadió que las trayectorias migratorias suelen relatarse solo por su lado favorable y que en su experiencia los cruces rara vez se producen a nado.
Los ministros de Interior de la Unión Europea acordaron reforzar la protección de las fronteras exteriores, los sistemas de alerta temprana y la cooperación contra el tráfico de personas y la desinformación. Bruselas ofreció asistencia técnica, financiera y operativa, incluido un posible refuerzo de Frontex. El Gobierno español destinó 25 millones de euros a la atención de menores tras la crisis.