


Petro ha insistido en que la aeronave, donada por Estados Unidos en 2020, era chatarra y que su antigüedad fue determinante en el accidente El accidente del Hércules C-130 en Putumayo, que dejó 70 muertos el pasado 23 de marzo, ha derivado en un enfrentamiento político abierto entre el presidente Gustavo Petro, la cúpula militar y la oposición sobre las causas del siniestro y el estado de las capacidades de defensa del país, en un contexto marcado por la proximidad de las elecciones presidenciales del 31 de mayo.
Petro ha insistido en que la aeronave, donada por Estados Unidos en 2020, era chatarra y que su antigüedad fue determinante en el accidente. Un Ejército no puede defender a su pueblo con regalos chatarra. Lo que no les sirve nos lo regalan y sale más costoso el regalo que comprarlo nuevo, afirmó el mandatario, dirigiendo sus críticas al expresidente Iván Duque, bajo cuya administración se incorporó la aeronave. Tras escuchar los argumentos de la Fuerza Aeroespacial, Petro declaró este miércoles que no está de acuerdo con sus explicaciones y concluyó que aumenta la probabilidad de vejez del avión. Además, anunció que pedirá el listado de oficiales y funcionarios responsables de la adquisición y mantenimiento de la nave.
El comandante de la FAC, general Carlos Fernando Silva, defendió el estado del avión. Según explicó a El Tiempo, la aeronave fue fabricada en 1983 y contaba con más de 20.000 horas de vida útil al momento de su incorporación. Fue sometida a una inspección mayor (PDM) con un costo de 3 millones de dólares y, con el mantenimiento adecuado, podría haber operado hasta 40 años más. Silva sostuvo que el avión se encontraba en condiciones de aeronavegabilidad y que la tripulación estaba debidamente calificada.
Mientras tanto, la investigación avanzó con la localización de la caja negra el miércoles 25 de marzo. Según informó Blu Radio, uno de los primeros hallazgos indica que el piloto intentó descargar combustible momentos antes del impacto. Las hipótesis principales se centran en una posible falla mecánica en los motores durante el ascenso, un eventual sobrepeso de la aeronave y factores operacionales. El alcalde de Puerto Leguízamo, Luis Emilio Bustos, señaló que el exceso de carga es una línea relevante, considerando que el C-130 transportaba más de 114 pasajeros, dos camionetas y unas 15.380 libras de material bélico.
Desde la oposición, Duque acusó a Petro de politizar la tragedia. Deje de ser tan ruin y de hacer política con tragedias. Más bien, haga una investigación que incluya el peso del avión al despegar y el tamaño de la pista, respondió. Duque defendió la cooperación militar con Washington y señaló que los C-130 operan en más de 50 países. El exministro de Defensa Diego Molano también rechazó la calificación de chatarra y sostuvo, en declaraciones a Blu Radio, que los aviones fueron entregados bajo estándares internacionales en el marco de un programa de cooperación con Estados Unidos.
El general retirado Guillermo León, expresidente de la Asociación de Oficiales Retirados de las Fuerzas Militares, pidió prudencia y advirtió que un accidente de esta naturaleza rara vez obedece a una sola causa. Desafortunadamente, en la época en la que estamos, se genera mucho ruido y se pierde la objetividad, señaló.
El cruce de versiones se produce a poco más de dos meses de los comicios presidenciales, lo que añade una dimensión electoral al debate sobre defensa y modernización militar en Colombia.