El gobernador de Putumayo, Jhon Gabriel Molina, precisó que entre los pasajeros había 112 militares y dos policías, y cifró el balance provisional en al menos ocho muertos y 83 heridos Un avión C-130 Hércules de la Fuerza Aeroespacial Colombiana se estrelló este lunes poco después de despegar del aeródromo de La Tagua, en Puerto Leguízamo (Putumayo), en el sur de Colombia, con al menos 125 personas a bordo. La aeronave cubría la ruta hacia Puerto Asís, también en Putumayo, transportando tropas en un relevo militar.
El general Carlos Fernando Silva Rueda, comandante de la Fuerza Aeroespacial, informó que a bordo viajaban 11 tripulantes y 114 pasajeros, en su mayoría soldados del Ejército. El gobernador de Putumayo, Jhon Gabriel Molina, precisó en rueda de prensa que entre los pasajeros había 112 militares y dos policías, y cifró el balance provisional en al menos ocho muertos y 83 heridos. Sin embargo, Carlos Claros, secretario de Gobierno de Puerto Leguízamo, declaró más tarde a medios colombianos que la morgue del municipio había recibido 33 cuerpos, lo que sugiere un balance significativamente más grave. Las cifras continuaban en revisión al cierre de esta edición.
El accidente ocurrió a las 9:50 de la mañana, cuando la aeronave perdió altura segundos después de despegar y se desplomó en una zona rural a unos dos kilómetros del aeropuerto. Videos geolocalizados por CNN muestran al aparato iniciando el ascenso antes de descender rápidamente y desaparecer entre la vegetación. Las imágenes grabadas por habitantes de la zona muestran un incendio de grandes proporciones y una densa columna de humo negro.
El ministro de Defensa, el general en retiro Pedro Sánchez, indicó que el accidente se produjo tras el despegue y descartó un ataque por parte de grupos armados ilegales, pese a que la zona cuenta con presencia de actores armados. La aeronave estaba en condiciones de aeronavegabilidad y la tripulación estaba debidamente calificada, declaró. Sánchez explicó que parte de la munición que transportaban los soldados detonó a causa del incendio posterior al impacto, lo que generó las explosiones que se escuchan en grabaciones difundidas en redes sociales.
Residentes de Puerto Leguízamo se movilizaron para trasladar en motocicletas y vehículos particulares a los soldados supervivientes hasta el hospital local. Las Fuerzas Militares desplegaron un avión C-130 medicalizado con capacidad para 50 camillas, un C-295 con 24 camillas, un helicóptero UH-60 medicalizado y un avión ambulancia King Air. Los primeros heridos comenzaron a llegar al Hospital Militar Central de Bogotá durante la tarde. El mayor general Royer Gómez Herrera, comandante del Ejército, viajó a Putumayo para coordinar la respuesta.
El presidente Gustavo Petro calificó el siniestro de accidente horroroso que no debió haber sucedido y lo vinculó a la falta de modernización de la flota militar. Petro afirmó que ha exigido actualizar las aeronaves, pero que el documento de planificación necesario (CONPES) no ha sido aprobado. Si los funcionarios administrativos civiles o militares no están a la altura de este reto, deben ser retirados, declaró.
La Aeronáutica Civil colombiana puso a disposición su Dirección Técnica de Investigación de Accidentes para colaborar con la investigación. Puerto Leguízamo se encuentra cerca de la triple frontera con Ecuador y Perú, en una región amazónica de difícil acceso.