Irán, sin embargo, negó de forma categórica que existan negociaciones con Washington El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este lunes una moratoria de cinco días sobre los ataques anunciados contra la infraestructura energética de Irán, horas antes de que expirara el ultimátum de 48 horas que él mismo había lanzado el sábado exigiendo a Teherán la reapertura del estrecho de Ormuz.
Me complace informar de que Estados Unidos e Irán han mantenido, durante los últimos dos días, conversaciones muy positivas y productivas respecto a una resolución completa y total de nuestras hostilidades en Oriente Próximo, escribió Trump en Truth Social. El mandatario afirmó que la suspensión de los ataques está sujeta al éxito de las reuniones y discusiones en curso y que las conversaciones continuarán a lo largo de la semana.
Irán, sin embargo, negó de forma categórica que existan negociaciones con Washington. No hay diálogo entre Teherán y Washington, declaró el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores, Esmaeil Baghaei, según la agencia estatal IRNA. El Ministerio atribuyó las declaraciones de Trump a esfuerzos por reducir los precios de la energía y ganar tiempo para poner en marcha sus planes militares. El presidente del Parlamento iraní, Mohamad Baqer Qalibaf, también desmintió cualquier contacto directo y calificó las afirmaciones de noticias falsas.
No obstante, un alto funcionario iraní de Exteriores declaró a CBS News que Teherán había recibido puntos de Estados Unidos a través de mediadores que estaban siendo analizados. Omán confirmó públicamente su papel mediador, y según AP, Pakistán, Turquía y Egipto también habrían transmitido mensajes entre las partes.
Ante la prensa en Florida, Trump dijo que las conversaciones están encabezadas del lado estadounidense por su enviado Steve Witkoff y su yerno Jared Kushner. Aseguró haber hablado con un dirigente iraní respetado que no es el líder supremo Mojtaba Jameneí. Hemos tenido conversaciones muy sólidas. Tenemos importantes puntos de acuerdo, diría que casi todos, declaró.
El giro se produjo apenas 36 horas después de que Trump amenazara con destruir las centrales eléctricas iraníes si el estrecho no se abría de forma completa y sin amenazas. Irán había respondido amenazando con atacar infraestructuras energéticas, plantas desalinizadoras e instalaciones de tecnología de la información estadounidenses en toda la región.
Los mercados reaccionaron de inmediato: el precio del crudo Brent cayó más de un 10%, situándose por debajo de los 100 dólares por barril, y Wall Street registró subidas superiores al 1%.
En Israel, el primer ministro Benjamín Netanyahu dijo haber hablado con Trump y expresó que ve una oportunidad de convertir los logros militares en un acuerdo que salvaguarde los intereses vitales de Israel. No obstante, el ejército israelí anunció una nueva oleada de ataques contra Teherán y continúa su ofensiva contra Hezbolá en el sur de Líbano.