Nos han dado un regalo y el regalo llegó hoy. Es un regalo muy grande, que vale una cantidad enorme de dinero, declaró Trump El Pentágono se prepara para desplegar soldados de la 82.ª División Aerotransportada en Oriente Próximo, al tiempo que el presidente Donald Trump insiste en que las negociaciones con Irán avanzan y que Teherán ha ofrecido un “regalo” relacionado con el gas, el petróleo y el estrecho de Ormuz.
Nos han dado un regalo y el regalo llegó hoy. Es un regalo muy grande, que vale una cantidad enorme de dinero, declaró Trump desde el Despacho Oval este martes, tras la ceremonia de jura de su nuevo secretario de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin. No es nada nuclear, tiene que ver con el gas y el petróleo, añadió sin precisar de qué se trata.
Según AP, el despliegue incluye un batallón de la 1.ª Brigada de Combate de la 82.ª División, además del comandante de la unidad, el mayor general Brandon Tegtmeier, y personal de su estado mayor. Las cifras varían entre fuentes: AP habla de unos 1.000 efectivos, mientras que otras informaciones sitúan la cifra entre 2.000 y 3.000. La unidad de élite, con base en Fort Bragg (Carolina del Norte), funciona como Fuerza de Respuesta Inmediata del ejército y puede desplegarse en cualquier parte del mundo en menos de 18 horas.
El envío se suma a los aproximadamente 5.000 marines ya en camino a la región a bordo de dos grupos anfibios encabezados por el USS Boxer y el USS Tripoli. Aunque funcionarios estadounidenses subrayan que no se ha tomado la decisión de enviar tropas terrestres a territorio iraní, el despliegue amplía las opciones del presidente si opta por operaciones en tierra, incluida una posible toma de la isla de Jarg, principal terminal de exportación petrolera de Irán, a unos 700 kilómetros al norte del estrecho de Ormuz.
Trump afirmó que Irán se ha comprometido a no desarrollar armas nucleares y que las conversaciones están encabezadas del lado estadounidense por los enviados Steve Witkoff y Jared Kushner, además del secretario de Estado, Marco Rubio, y el vicepresidente J.D. Vance. La otra parte quiere cerrar un acuerdo. ¿Y quién no querría, si fueras ellos?, declaró.
Varios países median entre Washington y Teherán. Pakistán se ha ofrecido como sede de eventuales negociaciones, y su primer ministro, Shehbaz Sharif, habló con el presidente iraní Masud Pezeshkián el lunes. India, Turquía y Egipto también participan como intermediarios.
Sin embargo, Irán ha enfriado las expectativas. Teherán niega que existan negociaciones directas y esta semana nombró a Mohamad Bager Zolqadr, un excomandante ultraconservador de la Guardia Revolucionaria, como nuevo secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, en reemplazo de Alí Lariyaní, muerto en los bombardeos. El nombramiento es interpretado como una señal de endurecimiento.
El plazo ampliado por Trump para su ultimátum sobre las centrales eléctricas iraníes vence este viernes.