El Anexo C establece que ambos países tienen derecho al 50% de la energía generada por Itaipú, pero obliga a quien no utilice toda su cuota a vender el excedente al socio a precios preferenciales Los presidentes de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, y de Paraguay, Santiago Peña, acordaron este domingo en Campo Grande intensificar las negociaciones sobre el Anexo C del tratado de Itaipú, el instrumento que define las condiciones financieras y la comercialización de la energía de la hidroeléctrica binacional, una de las mayores del mundo.
Lula indicó en un comunicado que ambos mandatarios decidieron concluir rápidamente la revisión del Anexo C. Peña, por su parte, señaló que conversaron sobre una visión política de Itaipú orientada al crecimiento económico de ambos países. Analizamos los detalles sobre el precio de la energía y su afectación en el desarrollo de nuestras naciones a corto y largo plazo, afirmó el mandatario paraguayo.
El encuentro bilateral, celebrado en el Centro de Convenciones de Campo Grande al margen de la COP15 sobre especies migratorias, se produjo tras una reunión de cuatro horas entre los cancilleres Rubén Ramírez y Mauro Vieira celebrada el jueves anterior en Asunción. En esa instancia, el canciller paraguayo había señalado que las negociaciones permiten vislumbrar en el corto plazo un acuerdo, según informó EFE.
El Anexo C establece que ambos países tienen derecho al 50% de la energía generada por Itaipú, pero obliga a quien no utilice toda su cuota a vender el excedente al socio a precios preferenciales. Paraguay, que consume solo una fracción de su parte, ha demandado históricamente la posibilidad de comercializar su excedente libremente en el mercado brasileño, incluyendo el segmento no regulado. Brasil, en cambio, ha sostenido que la tarifa debería limitarse al costo operativo de la central.
En mayo de 2024, los dos gobiernos elevaron la tarifa pagada por Brasil a 19,28 dólares por kilovatio/mes, frente a los 16,71 dólares vigentes en 2023. Peña ha manifestado su oposición a cualquier reducción tarifaria, argumentando que existe una deuda histórica con Paraguay. Las negociaciones, que debían haberse concluido tras el cumplimiento de los 50 años del tratado en agosto de 2023, se estancaron en abril de 2024 cuando Paraguay suspendió las conversaciones después de que Brasil reconociera una operación de espionaje llevada a cabo por su agencia de inteligencia contra autoridades paraguayas.
Más allá de la cuestión energética, ambos mandatarios abordaron la situación geopolítica internacional y la importancia del Mercosur. Peña indicó que trataron el tema de Venezuela y el interés en colaborar en la reconstrucción de la democracia en ese país. Los dos presidentes intercambiaron además invitaciones para realizar visitas de Estado, aún sin fechas definidas.
La central de Itaipú, con 14.000 megavatios de capacidad instalada y 20 unidades generadoras, cubre aproximadamente el 86% de la demanda eléctrica paraguaya y el 9% de la brasileña. Su futuro regulatorio tiene implicaciones que trascienden el sector energético y condicionan la integración económica del Cono Sur.