El BCU señaló que la inflación interanual volvió a bajar en enero por séptimo mes seguido y se ubicó en 3,46%, “acercándose al piso del rango de tolerancia” de la meta oficial El Banco Central del Uruguay (BCU) redujo por unanimidad su Tasa de Política Monetaria (TPM) en 75 puntos básicos, desde 6,5% a 5,75%, en su séptimo recorte consecutivo, mientras evalúa el impacto de la escalada del conflicto en Medio Oriente sobre los mercados y el repunte del dólar.
En el comunicado posterior a la reunión del Comité de Política Monetaria (Copom), la autoridad monetaria sostuvo que la decisión busca “consolidar la orientación de la política monetaria que permita la convergencia de la inflación a la meta de 4,5% anual y el mantenimiento de las expectativas alineadas a la misma”.
El BCU señaló que la inflación interanual volvió a bajar en enero por séptimo mes seguido y se ubicó en 3,46%, “acercándose al piso del rango de tolerancia” de la meta oficial. Indicó, además, que la desaceleración fue “generalizada” en los componentes del índice, con énfasis en la tendencia descendente de los precios no transables, y que los datos de alta frecuencia de actividad “sorprendieron a la baja”.
También apuntó a un mayor alineamiento de las expectativas: “en febrero analistas y mercados financieros convergieron a 4,5%”, mientras que las empresas registraron en enero un nuevo descenso, según el propio comunicado.
El factor externo: dólar fuerte y energía más cara
El Copom enmarcó el movimiento de tasas en un escenario internacional más volátil. Si bien sostuvo que “persisten factores estructurales” que venían debilitando al dólar en los últimos meses, afirmó que el ataque de Estados Unidos, Israel y aliados a Irán el fin de semana “dio lugar al fortalecimiento actual, característico en este tipo de episodio”.
El banco central agregó que “este escenario geopolítico impulsó la suba en los precios de la energía, en particular del petróleo, ante el riesgo de interrupciones en el abastecimiento”, en un contexto de elevada incertidumbre sobre la escalada del conflicto.
En el mercado local, el dólar alcanzó el martes su mayor nivel desde el 24 de diciembre de 2025, en línea con el fortalecimiento global de la moneda estadounidense descrito por el BCU y con un mayor componente de búsqueda de refugio.
Aun así, el Copom sostuvo que “se mantienen los factores de base” del escenario desinflacionario doméstico. En ese marco, evaluó que, con el aumento de la incertidumbre, “los riesgos sobre la inflación lucen ahora más balanceados que en las reuniones precedentes”. Sin embargo, afirmó que el riesgo más relevante continúa siendo que la inflación quede por debajo de la meta en el horizonte de política, “asumiendo que los efectos inflacionarios derivados del conflicto no se prolongarían significativamente en el tiempo”.
El BCU indicó que realizará un “monitoreo continuo” de la evolución del conflicto y de sus implicancias para la inflación y las expectativas, para definir las próximas decisiones de política monetaria.
En términos operativos, la TPM es la tasa de referencia del sistema y funciona como señal para el costo de financiamiento en moneda local. En general, una baja de la tasa tiende a abaratar el crédito en pesos y a influir en las decisiones de portafolio entre activos en pesos y en dólares, aunque el efecto final depende de otros factores domésticos y externos.