


Las autoridades cubanas indicaron que los heridos fueron evacuados y recibieron atención médica. También señalaron que la investigación sigue abierta “para el total esclarecimiento” de los hechos Cuba informó que sus Tropas Guardafronteras mataron a cuatro personas y dejaron seis heridas durante un intercambio de disparos con una lancha rápida civil registrada en Florida que, según La Habana, ingresó a aguas territoriales y no acató la orden de detenerse.
De acuerdo con el Ministerio del Interior, una patrullera con cinco efectivos se aproximó a la embarcación para identificarla cuando esta se encontraba a aproximadamente una milla náutica de un canal en las inmediaciones de Cayo Falcones, en la provincia de Villa Clara. La versión oficial sostiene que desde la lancha “se abrió fuego” y que el comandante de la unidad cubana resultó herido, tras lo cual los guardafronteras respondieron.
Las autoridades cubanas indicaron que los heridos fueron evacuados y recibieron atención médica. También señalaron que la investigación sigue abierta “para el total esclarecimiento” de los hechos. En el comunicado, La Habana afirmó que “Cuba reafirma su compromiso de proteger las aguas territoriales”, enmarcando el episodio en la defensa de la soberanía.
En Estados Unidos, el secretario de Estado Marco Rubio dijo que el incidente “no fue una operación” estadounidense y que no hubo personal del gobierno de su país involucrado. Añadió que Washington buscará verificar lo ocurrido por su cuenta: “Vamos a tener nuestra propia información… vamos a averiguar exactamente qué pasó”, declaró.
Rubio sostuvo que la embajada en La Habana intenta obtener acceso a sobrevivientes para determinar si las víctimas eran ciudadanos estadounidenses o residentes permanentes, y que participan agencias como el Departamento de Seguridad Nacional y la Guardia Costera.
El vicepresidente J.D. Vance afirmó que la Casa Blanca está “monitoreando” la situación, aunque dijo no contar aún con suficientes detalles.
En Florida, el fiscal general James Uthmeier pidió abrir una investigación estatal y cuestionó la versión cubana en un mensaje en redes sociales. En paralelo, el congresista Carlos A. Giménez reclamó una pesquisa federal para establecer si había víctimas estadounidenses o residentes legales y “determinar exactamente qué ocurrió”.
El episodio ocurre un día después del 30º aniversario del derribo, el 24 de febrero de 1996, de dos avionetas vinculadas al grupo Hermanos al Rescate, en el que murieron cuatro personas, un antecedente citado recurrentemente en la política de Florida hacia Cuba.