MercoPress, in English

Lunes, 16 de febrero de 2026 - 07:51 UTC

 

 

Lula y otros presidentes brasileños en el sambódromo: homenajes, sátiras y escándalos

Lunes, 16 de febrero de 2026 - 06:01 UTC
Aunque el caso de Lula marca un precedente por tratarse de un presidente en funciones, el sambódromo ya había consagrado a otros dos expresidentes, ambos cuando ya habían fallecido Aunque el caso de Lula marca un precedente por tratarse de un presidente en funciones, el sambódromo ya había consagrado a otros dos expresidentes, ambos cuando ya habían fallecido

El desfile, que narró el trayecto de Lula desde su nacimiento en el empobrecido nordeste hasta su llegada a la Presidencia, ya había generado polémica antes de ingresar a la avenida por su proximidad con el calendario electoral: Brasil celebrará elecciones presidenciales en siete meses, en las que Lula buscará la reelección. La oposición intentó frenar el homenaje en tribunales alegando “propaganda electoral anticipada” financiada indirectamente con recursos públicos destinados a las escuelas, pero la Justicia no lo impidió. El Tribunal Electoral, no obstante, advirtió que el caso podría derivar en una investigación, de acuerdo con la misma crónica.

La controversia también fue recogida por Reuters y AP, que destacaron el riesgo legal que puede implicar la exhibición de símbolos asociados a partidos o campañas y el hecho de que el carnaval, pese a su dimensión cultural, suele apoyarse en financiamiento público y patrocinios.

Presidentes homenajeados tras su muerte

Aunque el caso de Lula marca un precedente por tratarse de un presidente en funciones, el sambódromo ya había consagrado a otros dos expresidentes, ambos cuando ya habían fallecido y habían consolidado estatus histórico.

En 1956, dos años después del suicidio de Getúlio Vargas, la escuela Mangueira lo retrató como un líder popular ligado a conquistas laborales y sociales. Y en 1981, nuevamente Mangueira dedicó su desfile a Juscelino Kubitschek, el impulsor de Brasilia, evocando su proyecto desarrollista resumido en el lema “50 años en 5”.

Sátira política y escenas que hicieron historia

La pasarela de la Sapucaí también ha funcionado como un espejo crítico, capaz de caricaturizar a los gobernantes y condensar tensiones sociales en carrozas, letras y disfraces.

Un episodio que quedó grabado en la memoria mediática ocurrió en 1994, cuando el entonces presidente Itamar Franco asistió a un desfile acompañado por una modelo cuya vestimenta —o la ausencia de ella— desató un escándalo nacional e internacional, eclipsando por días la agenda política.

En el plano de la sátira explícita, uno de los casos más citados fue el de 2018, cuando Paraíso do Tuiuti presentó una carroza que representaba al presidente Michel Temer como un “vampiro neoliberal”, en una crítica a reformas económicas de su gobierno.

Durante la presidencia de Jair Bolsonaro, varias escuelas recurrieron a referencias indirectas a la polarización política y a la gestión gubernamental. En 2020, Acadêmicos de Vigário Geral mostró un muñeco gigante con franja presidencial, rasgos de payaso y un gesto de pistola con los dedos, asociado públicamente a Bolsonaro. Ese mismo año, la escuela São Clemente incluyó una parodia del presidente en una carroza con “fake news” convertidas en gag carnavalesco, según el repaso de EFE.

En el homenaje de este año a Lula tampoco faltaron dardos a la disputa política: la letra del samba de Acadêmicos de Niterói incluyó críticas a una eventual amnistía para condenados por “golpismo”, señalando que el carnaval puede combinar exaltación y mensaje político en un mismo desfile.El desfile, que narró el trayecto de Lula desde su nacimiento en el empobrecido nordeste hasta su llegada a la Presidencia, ya había generado polémica antes de ingresar a la avenida por su proximidad con el calendario electoral: Brasil celebrará elecciones presidenciales en siete meses, en las que Lula buscará la reelección. La oposición intentó frenar el homenaje en tribunales alegando “propaganda electoral anticipada” financiada indirectamente con recursos públicos destinados a las escuelas, pero la Justicia no lo impidió. El Tribunal Electoral, no obstante, advirtió que el caso podría derivar en una investigación, de acuerdo con la misma crónica.

La controversia también fue recogida por Reuters y AP, que destacaron el riesgo legal que puede implicar la exhibición de símbolos asociados a partidos o campañas y el hecho de que el carnaval, pese a su dimensión cultural, suele apoyarse en financiamiento público y patrocinios.

Presidentes homenajeados tras su muerte

Aunque el caso de Lula marca un precedente por tratarse de un presidente en funciones, el sambódromo ya había consagrado a otros dos expresidentes, ambos cuando ya habían fallecido y habían consolidado estatus histórico.

En 1956, dos años después del suicidio de Getúlio Vargas, la escuela Mangueira lo retrató como un líder popular ligado a conquistas laborales y sociales. Y en 1981, nuevamente Mangueira dedicó su desfile a Juscelino Kubitschek, el impulsor de Brasilia, evocando su proyecto desarrollista resumido en el lema “50 años en 5”.

Sátira política y escenas que hicieron historia

La pasarela de la Sapucaí también ha funcionado como un espejo crítico, capaz de caricaturizar a los gobernantes y condensar tensiones sociales en carrozas, letras y disfraces.

Un episodio que quedó grabado en la memoria mediática ocurrió en 1994, cuando el entonces presidente Itamar Franco asistió a un desfile acompañado por una modelo cuya vestimenta —o la ausencia de ella— desató un escándalo nacional e internacional, eclipsando por días la agenda política.

En el plano de la sátira explícita, uno de los casos más citados fue el de 2018, cuando Paraíso do Tuiuti presentó una carroza que representaba al presidente Michel Temer como un “vampiro neoliberal”, en una crítica a reformas económicas de su gobierno.

Durante la presidencia de Jair Bolsonaro, varias escuelas recurrieron a referencias indirectas a la polarización política y a la gestión gubernamental. En 2020, Acadêmicos de Vigário Geral mostró un muñeco gigante con franja presidencial, rasgos de payaso y un gesto de pistola con los dedos, asociado públicamente a Bolsonaro. Ese mismo año, la escuela São Clemente incluyó una parodia del presidente en una carroza con “fake news” convertidas en gag carnavalesco, según el repaso de EFE.

En el homenaje de este año a Lula tampoco faltaron dardos a la disputa política: la letra del samba de Acadêmicos de Niterói incluyó críticas a una eventual amnistía para condenados por “golpismo”, señalando que el carnaval puede combinar exaltación y mensaje político en un mismo desfile.

Categorías: Política, Brasil, Entretenimiento.