La reactivación aérea se está desplegando por etapas, con operadores internacionales reprogramando frecuencias y reabriendo ventas de boletos Venezuela anunció la reapertura de su espacio aéreo comercial tras el levantamiento de restricciones que habían interrumpido rutas internacionales desde finales de 2025, en un giro que varias aerolíneas ya están traduciendo en la reanudación gradual de vuelos hacia y desde Caracas.
La reapertura se produce después de que Washington comenzara a retirar limitaciones vinculadas a un periodo de alta tensión y actividad militar en el Caribe y en las inmediaciones del espacio aéreo venezolano. A inicios de enero, la Administración Federal de Aviación (FAA) de Estados Unidos ordenó el cierre de zonas del espacio aéreo para aerolíneas estadounidenses tras ataques de EE. UU. contra Venezuela durante la noche, y emitió advertencias operativas para compañías no estadounidenses cerca del área.
En los últimos días, el sector aéreo ha empezado a reflejar el cambio. Medios especializados informaron que American Airlines se posicionó para retomar servicios de pasajeros hacia Venezuela, en la medida en que obtenga aprobaciones regulatorias, luego de una directiva de la administración Trump orientada a reabrir el espacio aéreo a vuelos comerciales.
Desde Caracas, autoridades venezolanas presentaron la medida como el fin de las restricciones vigentes desde noviembre de 2025. La agencia Anadolu citó a la vicepresidenta y jefa del Ejecutivo interino, Delcy Rodríguez, afirmando que “todas las restricciones” sobre el espacio aéreo comercial habían sido levantadas y llamando a aerolíneas e inversionistas a regresar.
En paralelo, el andamiaje de sanciones también mostró ajustes. El Tesoro de Estados Unidos, a través de su Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), informó la emisión y enmiendas de licencias relacionadas con Venezuela, incluida la Licencia General 30B, que autoriza transacciones necesarias para operaciones y uso de puertos y aeropuertos en el país.
La reactivación aérea se está desplegando por etapas, con operadores internacionales reprogramando frecuencias y reabriendo ventas de boletos. El impacto potencial, según el sector, dependerá de la estabilidad del marco regulatorio, la demanda y la continuidad de las autorizaciones para rutas clave.