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Jueves, 12 de febrero de 2026 - 01:30 UTC

 

 

Polonia e Italia rechazan sumarse al “Board of Peace” de Trump y citan dudas y límites constitucionales

Miércoles, 11 de febrero de 2026 - 23:34 UTC
El diseño del board ha generado reservas entre gobiernos aliados por su mandato ampliado y por las reglas de funcionamiento El diseño del board ha generado reservas entre gobiernos aliados por su mandato ampliado y por las reglas de funcionamiento

Polonia e Italia anunciaron que no se sumarán al Board of Peace impulsado por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ampliando la lista de aliados de Washington que, por ahora, se mantienen al margen de la iniciativa.

El primer ministro polaco, Donald Tusk, dijo ante una reunión de gobierno que, “teniendo en cuenta ciertas dudas nacionales sobre la forma del board”, Polonia no participará “en estas circunstancias”, aunque continuará evaluándolo. “Nuestras relaciones con Estados Unidos han sido y seguirán siendo nuestra prioridad, así que si cambian las circunstancias que permitan unirse al trabajo del board, no descartamos ningún escenario”, añadió.

En Italia, el canciller Antonio Tajani afirmó que Roma tampoco se adherirá debido a una “barrera constitucional insalvable”. “No podemos unirnos al Board of Peace porque hay una barrera constitucional insalvable del lado de Italia”, declaró a Sky TG24. Tajani sostuvo, sin embargo, que Italia está dispuesta a colaborar en esfuerzos de reconstrucción orientados a “garantizar la paz en Oriente Medio”.

El diseño del board ha generado reservas entre gobiernos aliados por su mandato ampliado y por las reglas de funcionamiento. La iniciativa fue presentada inicialmente como un mecanismo para consolidar el alto el fuego en Gaza, pero Trump la ha planteado como una herramienta con proyección para abordar conflictos internacionales, lo que despertó temores de que termine compitiendo con foros multilaterales existentes.

Otro factor de cautela, según las declaraciones recogidas por Reuters, es que Rusia y Bielorrusia fueron invitadas a integrarlo, un punto que ha llevado a varios países occidentales a adoptar una postura prudente.

En el caso italiano, el gobierno ha argumentado que la Constitución permite adherir a organizaciones internacionales solo bajo condiciones de igualdad entre Estados, algo que Roma considera incompatible con el estatuto actual, que otorgaría amplias facultades ejecutivas al presidente estadounidense. La primera ministra Giorgia Meloni —considerada cercana a Trump— dijo el mes pasado que había pedido modificar la “configuración” del board para hacer viable la participación italiana.

En Varsovia, Tusk tenía previsto abordar el tema más tarde en una reunión del Consejo de Seguridad Nacional con el presidente Karol Nawrocki, en un contexto de debate interno sobre el alcance y conveniencia de la invitación estadounidense.