


El resultado preliminar, aunque aún temprano, coloca a Fernández en posición de acercarse al umbral del 40% necesario para evitar una segunda vuelta La aspirante del oficialista Partido Pueblo Soberano, Laura Fernández, se convierte en la nueva presidenta electa de Costa Rica con cerca del 50% de los apoyos en las urnas, frente al aproximadamente 30% que obtiene el socialdemócrata Álvaro Ramos, que se ubica en segundo lugar, según los datos provisionales del Tribunal Supremo de Elecciones (TSE).
Unos 3,7 millones de costarricenses fueron convocados a las urnas este domingo para elegir al sucesor de Rodrigo Chaves y renovar los 57 escaños de la Asamblea Legislativa. La participación rondó el 66% en una jornada marcada por la preocupación por la inseguridad vinculada al narcotráfico y por la fuerte movilización electoral, según el cronograma de resultados que divulga el organismo electoral.
El resultado colocó a Fernández cómodamente por encima del 40% necesario para evitar una segunda vuelta. La oposición llegó fragmentada —una veintena de candidaturas en la boleta— tras una campaña marcada por un clima mediático crispado y fuerte polarización, con el presidente saliente Rodrigo Chaves como figura omnipresente pese a que la Constitución le impide competir.
A nivel parlamentario, la victoria oficialista es menos holgada: será la fuerza principal, pero no le alcanza la mayoría absoluta.
En las horas previas al cierre, los equipos de campaña habían preparado actos paralelos en la capital: Fernández convocó a sus seguidores en un hotel de San José para un discurso tras conocer los resultados, mientras Ramos organizó su propia comparecencia en otro hotel. Por su parte, Claudia Dobles, candidata de la Coalición Agenda Ciudadana, llamó a concentrarse en el centro gastronómico “Mercadito La California”.
Además de Ramos y Dobles, el tablero incluye al izquierdista Ariel Robles, con apoyo más visible en la disputa legislativa, y al abogado José Miguel Aguilar, que ha atraído atención mediática por su vínculo familiar con el presidente salvadoreño.
La noche electoral también dejó un episodio diplomático: Nayib Bukele felicitó públicamente a Fernández como “presidenta electa” antes de que existiera un resultado definitivo, en un gesto que generó comentarios en redes y medios regionales.
Mientras continúa el conteo, la elección renovará también los 57 escaños de la Asamblea Legislativa, un factor clave para la gobernabilidad del próximo mandato. Con el país tensionado por el aumento de homicidios y la expansión del crimen organizado, la discusión de fondo —según coinciden analistas y campañas— seguirá girando en torno a seguridad, costo de vida y denuncias cruzadas de corrupción.