Orsi dijo que “cualquier ausencia, de cualquiera de los cuatro (presidentes), a mí no me genera una buena impresión. Siempre quiero que estemos los cuatro, en cada una de las instancias”. El presidente de Uruguay, Yamandú Orsi, manifestó este domingo su malestar por la ausencia del mandatario brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, en la ceremonia de firma del histórico acuerdo de libre comercio entre la Unión Europea (UE) y el Mercosur, celebrado el 17 de enero en Asunción, Paraguay.
En una rueda de prensa, Orsi dijo que “cualquier ausencia, de cualquiera de los cuatro (presidentes), a mí no me genera una buena impresión. Siempre quiero que estemos los cuatro, en cada una de las instancias”. Añadió que, aunque la firma fue realizada formalmente por los cancilleres, la presencia conjunta de todos los jefes de Estado hubiera enviado “una señal mucho más potente”.
Lula —quien respaldó el acuerdo tras liderar las negociaciones durante meses— no asistió a la ceremonia y delegó la representación brasileña en el canciller Mauro Vieira. Según medios como Infobae, la decisión de no viajar a Paraguay se atribuyó a compromisos de agenda y a la decepción de que el pacto no se firmara en diciembre, cuando Brasil tenía la presidencia pro tempore del Mercosur.
A pesar de la ausencia, la firma fue considerada un hito en la relación entre ambos bloques y un paso relevante para la integración económica regional. El acuerdo, que crea una de las mayores zonas de libre comercio del mundo con cerca de 720 millones de consumidores y un PIB combinado superior a 22 billones de dólares, aún debe ser ratificado por el Parlamento Europeo y las legislaturas del Mercosur antes de entrar en vigor.
Contexto de la firma y tensiones políticas
La firma del acuerdo UE-Mercosur culminó más de 25 años de negociaciones, en un contexto de presiones globales sobre comercio, proteccionismo y estrategias geopolíticas. Autoridades europeas como la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el presidente del Consejo Europeo, Antonio Costa, presidieron la ceremonia junto a Orsi, el presidente argentino Javier Milei y el anfitrión paraguayo Santiago Peña.
Si bien líderes de ambos bloques destacaron el valor simbólico del tratado como una apuesta por el multilateralismo y la cooperación internacional, el acuerdo ha enfrentado resistencia de sectores europeos, incluidos agricultores y ambientalistas, que temen una posible competencia desleal y efectos sobre estándares ambientales y laborales. En Berlín, cerca de 2.500 personas se manifestaron con tractores contra el pacto, denunciando riesgos para la agricultura local y pidiendo mayores garantías de protección.
Orsi, por su parte, celebró la firma como “luz en la penumbra” en un mundo con tensiones comerciales y fragmentación económica, aunque reconoció que la ausencia de Lula le dejó “alguna duda”. El presidente uruguayo defendió el papel del Mercosur como una alternativa necesaria para fortalecer la integración regional y proyectarse internacionalmente.
¿Qué implican las ausencias en Asunción?
La ausencia de Lula —quien sí celebró el acuerdo en encuentros previos con von der Leyen en Brasilia— generó interpretaciones diversas entre analistas y líderes regionales. Para algunos, refleja diferencias tácticas en la forma de presentar la alianza; para otros, podría ser un gesto simbólico vinculado a prioridades internas o a negociaciones paralelas con el bloque europeo sobre materias primas críticas.
Orsi destacó que “estar todos” en eventos de este tipo refuerza el mensaje político detrás del acuerdo, aunque aclaró que el proceso formal de firma y ratificación no depende de la sola presencia de los mandatarios. En su view, la integración y la cooperación entre bloques deben avanzar aun cuando existan divergencias puntuales en las formas, subrayó.