El número de pizzas y alimentos a domicilio cerca del Pentágono en la madrugada del lunes se disparó. Generalmente significa que algo está por ocurrir Más de 500 personas han muerto este fin de semana en la República Islámica de Irán, donde grupos que apoyan el regreso al poder de la monarquía bajo el liderazgo de Mohamed Reza Pahlavi II (hijo del sha depuesto en 1979) salieron a las calles. Las mujeres se quitaron sus velos, desafiando la moral islámica.
Con el régimen del ayatolá a la defensiva, se llevó a cabo una masacre para reprimir las protestas a nivel nacional. La Agencia de Noticias de Activistas de Derechos Humanos (HRANA) informó que al menos 544 personas han muerto en las últimas dos semanas: 496 manifestantes y 48 agentes de seguridad. Además, más de 10.600 personas han sido arrestadas.
El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) emitió un comunicado, en el que calificó los disturbios internos como una operación militar orquestada por potencias extranjeras y convocó a contraprotestas a nivel nacional este lunes.
El presidente Masoud Pezeshkian se dirigió a la nación a través de la televisión estatal, intentando separar las quejas legítimas de lo que denominó terrorismo moderno.
Familias, les pido: no permitan que sus hijos pequeños se unan a los alborotadores y terroristas que decapitan y matan a otras personas, declaró. También afirmó que Estados Unidos e Israel estaban planeando la desestabilización.
En Washington, el presidente Donald Trump no descartó la posibilidad de tomar medidas directas, incluyendo ataques militares, ciberguerra y el suministro de internet satelital para eludir el apagón del régimen. Tomaremos una decisión, prometió Trump, al tiempo que los índices que miden el número de pizzas y otros alimentos a domicilio comercializados cerca del Pentágono en la madrugada del lunes se disparaban.