Donald Trump compartió una foto en la que supuestamente aparece Nicolás Maduro a bordo del USS Iwo Jima El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró este sábado que el mandatario venezolano Nicolás Maduro fue capturado y sacado del país tras una operación militar estadounidense “a gran escala” ejecutada durante la madrugada.
En un mensaje publicado en su red social Truth, Trump afirmó que Maduro y su esposa, Cilia Flores, fueron puestos bajo custodia estadounidense y trasladados a bordo de un buque militar. Según el presidente estadounidense, ambos serán llevados a Nueva York para ser juzgados por delitos vinculados al narcotráfico y la posesión de armas. La fiscal general de EE. UU., Pamela Bondi, confirmó posteriormente la intención de imputarlos por cargos relacionados con narcoterrorismo.
El anuncio se produjo horas después de que se reportaran explosiones y bombardeos en Caracas y en varias instalaciones militares venezolanas, entre ellas Fuerte Tiuna y la base aérea de La Carlota, en la mayor escalada entre Washington y Caracas en décadas.
El Gobierno venezolano exige pruebas
La vicepresidenta venezolana Delcy Rodríguez, desde el exterior, exigió “pruebas de vida” de Maduro y de su esposa, al asegurar que el Gobierno no ha recibido confirmación oficial sobre su paradero.
“Exigimos información clara e inmediata sobre la condición física y la ubicación del presidente y de la primera dama”, señaló Rodríguez en un comunicado difundido por canales oficiales.
En Caracas, el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, afirmó que no existe confirmación verificable de la detención, mientras que el ministro del Interior, Diosdado Cabello, apareció públicamente con protección antibalas y aseguró que las fuerzas de seguridad están “plenamente desplegadas”.
Por su parte, el ministro de Defensa, Vladimir Padrino López, calificó la operación estadounidense como un acto “ruin e ilegal” y la atribuyó a intereses económicos ligados al petróleo venezolano.
Reacciones internacionales
Las reacciones internacionales han sido prudentes. El primer ministro británico, Keir Starmer, pidió respeto al derecho internacional, mientras que la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, instó a todas las partes a actuar dentro del marco legal, recordando que la legitimidad democrática de Maduro es cuestionada por numerosos países.
Desde Washington, no se han difundido detalles operativos más allá de las declaraciones de Trump. No obstante, fuentes de la Casa Blanca confirmaron que altos funcionarios siguen de cerca la situación. Trump afirmó que está “decidiendo ahora el futuro de Venezuela” y anunció una conferencia de prensa para este sábado desde Mar-a-Lago.
Un conflicto en escalada
La afirmación sobre la captura de Maduro llega tras cuatro meses de tensiones crecientes, que incluyeron advertencias reiteradas de EE. UU., un mayor despliegue militar en el Caribe y ataques previos presentados por Washington como operaciones antidroga. La semana pasada, Trump reconoció un ataque terrestre contra un muelle supuestamente utilizado por narcotraficantes cerca de las fronteras venezolanas.
Pese a la contundencia del anuncio presidencial, la confirmación independiente de la detención de Maduro sigue siendo limitada. Las autoridades venezolanas niegan haber recibido notificación formal y, hasta ahora, no se han difundido imágenes ni documentación oficial por parte de Estados Unidos.