Al-Sharaa desea que Trump ayude a Siria a convertirse en un aliado en Oriente Medio El presidente estadounidense Donald Trump recibió este lunes en la Casa Blanca a su homólogo sirio Ahmed al-Sharaa, en la primera visita oficial de un jefe de Estado de ese país desde la década de 1940, lo que representa un giro radical en la trayectoria del nuevo líder de Oriente Medio.
Trump declaró en Truth Social que era un honor recibir a al-Sharaa, quien hasta hace poco era el líder de una filial de Al-Qaeda. El gobierno estadounidense lo había catalogado previamente como terrorista internacional y había ofrecido una recompensa de 10 millones de dólares por su captura.
Ambos mandatarios estuvieron acompañados por el ministro de Asuntos Exteriores sirio, Asaad Hassan Al-Shaibani, y el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, para las conversaciones centradas en las relaciones bilaterales, los asuntos regionales y las complejidades de la paz en Oriente Medio.
Posteriormente, Trump describió a al-Sharaa como un gran defensor de la paz y añadió: Todo el mundo habla del gran milagro que está ocurriendo en Oriente Medio. Tener una Siria estable y próspera es fundamental para todos los países de la región. Al-Sharaa, quien lideró una milicia rebelde para derrocar al dictador Bashar al-Asad y obligarlo a exiliarse en Rusia hace casi un año, busca normalizar las relaciones y levantar las sanciones impuestas por Estados Unidos contra Siria durante décadas.
En una entrevista con Fox News, Al-Sharaa afirmó que su visita marcó un nuevo comienzo para las relaciones estratégicas con Estados Unidos, posicionando a Siria no como una amenaza a la seguridad, sino como un aliado geopolítico. Asimismo, señaló que la conversación incluyó el levantamiento de las sanciones estadounidenses y una reciente decisión del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas de eliminar las sanciones impuestas contra él y otros.
Además, se analizaron las oportunidades de inversión, particularmente en la extracción de gas en Siria. Al-Sharaa reconoció además la presencia militar estadounidense en Siria, pero enfatizó que ahora debe coordinarse con su gobierno para alcanzar un acuerdo sobre la lucha contra el Estado Islámico (ISIS). Al abordar temas regionales sumamente delicados, al-Sharaa destacó la situación particular de Siria con respecto a los Acuerdos de Abraham con Israel, citando la frontera compartida y la ocupación israelí de los Altos del Golán desde 1967. Expresó su esperanza de que el gobierno de Trump pudiera facilitar un acuerdo de seguridad o el retorno al acuerdo de 1974.
Al-Sharaa también consideró que, si bien Rusia tiene una postura diferente sobre la extradición de figuras del antiguo régimen, como Bashar al-Asad, debe prevalecer la justicia. Subrayó que se ha formado un comité de justicia transicional para garantizar que todos los responsables rindan cuentas.