Guatemala y Estados Unidos anunciaron una iniciativa de 125 millones de dólares para ampliar Puerto Quetzal, la mayor terminal del Pacífico en el país centroamericano, en un intento de contrarrestar la presencia de China en la región a través de su actual predominio en el Canal de Panamá, además del proyectado cruce interoceánico de Nicaragua que ya está en construcción.
La iniciativa guatemalteca busca extender la terminal en 800 metros, agregar cuatro nuevos atracaderos y dar cabida a buques comerciales más grandes. El Cuerpo de Ingenieros del Ejército de Estados Unidos (USACE) supervisará el proyecto, que comenzará a construirse en 2027 después de que se firme un acuerdo formal en mayo. Esta colaboración es parte de un esfuerzo más amplio para impulsar la capacidad comercial del país y posicionar al puerto como un centro logístico regional, explicó José Antonio Lemus de la Empresa Portuaria Quetzal.
El costo total del proyecto se estima en 600 millones de dólares. La medida surge de los acuerdos firmados durante la reciente visita del Secretario de Estado Marco Rubio a Guatemala, donde se reunió con el Presidente Bernardo Arévalo de León.
Desde su creación en 1980, Puerto Quetzal ha manejado hasta 700 millones de kilogramos de carga al año, pero no ha experimentado una modernización significativa. La ubicación de Puerto Quetzal a 100 kilómetros al sur de la ciudad de Guatemala lo convierte en una puerta de entrada fundamental para exportaciones como azúcar, café y textiles. Su proximidad al Canal de Panamá realza su importancia estratégica para las rutas de transporte marítimo globales.
Asimismo, la expansión de Puerto Quetzal refleja una dinámica geopolítica más amplia después de la apertura el año pasado del puerto de Chancay patrocinado por Beijing en Perú que se ha convertido en un vínculo comercial clave entre Asia y América del Sur.
Por otro lado, la alternativa guatemalteca ofrece la cercana Zona Franca de Quetzal a solo cuatro kilómetros del puerto.