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Presidente del STF promete defender al máximo tribunal de Brasil contra cualquier ataque

Jueves, 9 de setiembre de 2021 - 09:31 UTC
“Nosotros contra ellos” no es una cuestión de democracia, sino más bien de caos, dijo Fux. “Nosotros contra ellos” no es una cuestión de democracia, sino más bien de caos, dijo Fux.

El presidente del Tribunal Superior Federal de Brasil (STF), Luiz Fux, respondió el miércoles a los comentarios del presidente Jair Bolsonaro durante las celebraciones del Día de la Independencia, diciendo que la falta de respeto a las decisiones del Poder Judicial era un delito de responsabilidad que debe ser analizado por el Congreso.

“Nadie cerrará este Tribunal. Lo mantendremos en pie, con sudor y perseverancia”, dijo Fux en dura respuesta a los reiterados ataques de Bolsonaro al cuerpo y también al Tribunal Superior Electoral (TSE), en particular a los magistrados Alexandre de Moraes y Luís Roberto Barroso, quienes integran ambos tribunales.

“El STF tampoco tolerará amenazas a la autoridad de sus decisiones. Si el desacato a las decisiones judiciales ocurre por iniciativa del Jefe de cualquiera de los Poderes, esta actitud, además de representar un atentado a la democracia, constituye un delito de responsabilidad, a ser analizado por el Congreso Nacional”, prosiguió Fux.

“Ofender el honor de los ministros, incitar a la población a difundir discursos de odio contra la institución de la Corte Suprema y alentar el incumplimiento de las decisiones judiciales son prácticas antidemocráticas, ilícitas e intolerables respecto al juramento constitucional que todos tomamos cuando tomamos un asiento en este Tribunal”, agregó Fux, aunque nunca mencionó a Bolsonaro por su nombre.

“Desafortunadamente, es cada vez más común que algunos movimientos invoquen la democracia como pretexto para promover ideas antidemocráticas. Cuidémonos de estos falsos profetas del patriotismo, que ignoran que las verdaderas democracias no permiten que el pueblo se oponga al pueblo, o que el pueblo se oponga a sus propias instituciones”, explicó Fux, al tiempo que llamó a todos los brasileños a “no caer en la tentación de narrativas fáciles y mesiánicas, que crean falsos enemigos de la nación”.

El presidente del Tribunal Supremo del STF prosiguió: “Cuidémonos de estos falsos profetas. Todo el mundo sabe que quienes propagan el discurso de 'nosotros contra ellos' no propagan la democracia, sino el discurso del caos”.

Las declaraciones del juez se produjeron un día después de que Bolsonaro continuara su arremetida verbal en discursos ante cientos de miles de sus partidarios, que se manifestaron en Brasilia, San Pablo y otras ciudades.

El STF ordenó investigaciones contra Bolsonaro por sus afirmaciones de que el sistema de votación electrónica estaba plagado de fraudes, lo que fue negado por expertos judiciales. Los críticos han acusado al ex capitán del ejército de planear impugnar los resultados de las elecciones presidenciales del próximo año, en una medida similar a la del expresidente estadounidense Donald Trump, a quien Bolsonaro ha tratado de emular durante mucho tiempo.

Encuestas recientes muestran que Bolsonaro perdería ante el exlíder de izquierda Luiz Inácio Lula da Silva, si este último opta por la presidencia. Sin embargo, esos estudios son anteriores a los actos del martes, que parecieron arrojar algunas dudas al menos sobre lo abrumador de la ventaja de Lula. De todos modos y sin votación en papel, Bolsonaro ha amenazado con no reconocer el resultado de las elecciones del próximo año. Si bien Bolsonaro pudo haber ganado un impulso de popularidad de corta duración después de las manifestaciones del martes, harían poco para mejorar sus posibilidades de reelección el próximo año, según la mayoría de los analistas.

“Al final, lo que cuenta es la realidad”, dijo a Al Jazeera el politólogo Naue de Azevedo. “Y la realidad hoy es una de inflación, alimentos y combustibles sobrevalorados, crisis energética y un aumento de la población en pobreza y vulnerabilidad social”.

Categorías: Política, Brasil.