MercoPress, in English

Miércoles, 26 de enero de 2022 - 17:56 UTC

 

 

Equipo de Cruz Roja dice que los restos exhumados en cementerio de Darwin pertenecen al menos a cinco soldados

Viernes, 20 de agosto de 2021 - 09:59 UTC
Equipo PPH 2: Jane Taylor (CICR), Fondebrider, jefe de la Unidad Forense (CICR), Laurent Corbaz, jefe del PPH2 (CICR), John Clark, Mercedes Salado y Derek BeneDix (CICR) Equipo PPH 2: Jane Taylor (CICR), Fondebrider, jefe de la Unidad Forense (CICR), Laurent Corbaz, jefe del PPH2 (CICR), John Clark, Mercedes Salado y Derek BeneDix (CICR)
“Cinco cuerpos no siempre significan cinco nombres”, advirtió Fondebrider durante la conferencia virtual. “Cinco cuerpos no siempre significan cinco nombres”, advirtió Fondebrider durante la conferencia virtual.
“El clima siempre es un factor” en las Islas, enfatizó Corbaz “El clima siempre es un factor” en las Islas, enfatizó Corbaz

El equipo del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) que trabaja en la identificación de los soldados argentinos caídos en el conflicto de las Islas Falkland / Malvinas en 1982 anunció este jueves que se había encontrado al menos un cuerpo adicional en la tumba C1.10.

El coronel británico Geoffrey Cardoso, encargado de enterrar a los argentinos caídos, había manifestado en su informe de 1982 que allí habían sido enterrados los restos de cuatro militares, uno de los cuales se cree que es el subteniente Ricardo Sánchez, según una cédula de identificación encontrada entonces.

El exdirector del Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) y actual jefe de la Unidad Forense del CICR, Luis Fondebrider, explicó este jueves en una videoconferencia de prensa desde las Islas que esos errores de cálculo eran muy probables ya que los restos consistían en fragmentos de cuerpos tras la explosión de un Helicóptero Puma el 30 de mayo de 1982 en Mount Kent.

El líder de la misión del CICR, Laurent Corbaz, también señaló que los huesos humanos estaban en buen estado, lo que permitirá obtener material genético.

Según fuentes de MercoPress, familiares de todos los tripulantes de la aeronave de Gendarmería Nacional habían suministrado muestras de ADN. Sin embargo, Fondebrider advirtió que en su especialidad “cinco cuerpos no siempre significan cinco nombres”. Agregó que hasta el momento y según los hallazgos in situ los restos pertenecían al menos a cinco personas distintas, pero podrían ser más.

En la primera etapa de esta misión humanitaria allá por 2017, se pudieron identificar 115 de 122 cuerpos, mientras que siete permanecieron conocidos solo por Dios ya que su material genético no coincidía con ninguna muestra disponible en la base de datos.

Se espera que Fondebrider lleve las muestras de tejido esquelético el próximo jueves 26 de agosto directamente al laboratorio del EAAF en la provincia argentina de Córdoba, pero se mostró reacio a decir cuánto tiempo pasaría antes de que se obtengan los resultados.

Corbaz también pidió cautela en cuanto a la hora del vuelo porque “el clima en las islas siempre es un factor”. Consultado por MercoPress sobre los detalles del vuelo en medio de las restricciones por la pandemia, el funcionario del CICR explicó que iba a ser un avión privado provisto para la ocasión por el empresario argentino Eduardo Eurnekian, quien ha apoyado durante años los esfuerzos humanitarios en Darwin.

El equipo multinacional de expertos planeaba ir este viernes a un área conocida como “Caleta Trullo” para verificar los rumores de que otros soldados argentinos podrían estar enterrados allí. Fondebrider explicó que siempre que ocurren este tipo de rumores, lo primero que se debe hacer es una valoración geológica de la zona, ya que cada vez que el hombre excava por cualquier motivo, deja rastros casi sin importar los años transcurridos. De lo contrario, aparecería como “terreno virgen”.

En 2004, cuando se remodeló el cementerio de Darwin, se rotuló que la tumba C1.10 contenía los cuerpos de Sánchez y los de los soldados de la Fuerza Aérea Argentina Héctor Aguirre, Luis Sevilla y Mario Luna. En 2017 se detectó que estos últimos estaban enterrados en tumbas individuales, lo que reabrió la pregunta de quiénes eran los sepultados en la tumba C1.10.