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Miércoles, 23 de junio de 2021 - 05:42 UTC

 

 

Reino Unido de luto por la muerte del duque de Edimburgo a los 99 años

Viernes, 9 de abril de 2021 - 14:46 UTC
La madre de la reina se refirió a él como “El huno” y su difunta nuera, Diana de Gales, como “Papá muy querido”. La madre de la reina se refirió a él como “El huno” y su difunta nuera, Diana de Gales, como “Papá muy querido”.

El príncipe Felipe Mountbatten, duque de Edimburgo y esposo de la reina Isabel II, murió en el Castillo de Windsor el viernes, a los 99 años.

“Es con profundo pesar que Su Majestad la Reina anuncia la muerte de su amado esposo, Su Alteza Real el Príncipe Felipe, Duque de Edimburgo”, dijo el Palacio de Buckingham en un comunicado que también fue difundido a través de las redes sociales.

“Su Alteza Real falleció pacíficamente esta mañana en el Castillo de Windsor”, agrega el comunicado.

La bandera sobre el Palacio de Buckingham ondeó a media asta poco después del anuncio.

El Primer Ministro Boris Johnson dijo: “Fue el consorte con más años de servicio en la historia, una de las últimas personas sobrevivientes en este país que sirvió en la Segunda Guerra Mundial”, donde “salvó su barco con su pensamiento rápido”, durante la invasión de Sicilia.

“De ese conflicto tomó una ética de servicio que aplicó a lo largo de los cambios sin precedentes de la era de la posguerra”, dijo Johnson. “Como el conductor de carruajes experto que era, ayudó a dirigir a la familia real y la monarquía para que siga siendo una institución indiscutiblemente vital para el equilibrio y la felicidad de nuestra vida nacional”, prosiguió Johnson.

El Príncipe, a quien la Reina describió como “su fuerza y su respaldo” fue muy apreciado por sus acciones como oficial naval mucho antes de capturar el corazón de una joven Elizabeth Windsor.

Se espera que el duque reciba un funeral de acuerdo con sus propios deseos, dentro de estimativamente siete días.

Según los informes, “sus propios deseos” significa que no será un funeral de estado completo sino una ceremonia militar con un servicio privado en la Capilla de San Jorge en Windsor con un entierro posterior en Frogmore Gardens.

Si el duque de Edimburgo hubiera solicitado un funeral de estado, probablemente habría involucrado una procesión militar a la Abadía de Westminster, donde su cuerpo yacería para que el público pudiera presentar sus respetos, seguido de un servicio en la Abadía de Westminster o en la Catedral de San Pablo, antes del entierro en la Capilla de San Jorge.

El último funeral de estado de un miembro de la familia real tuvo lugar en 1952 tras la muerte del rey Jorge VI, el padre de la reina.

Al príncipe Felipe le sobreviven su esposa, la reina Isabel II, y sus hijos Carlos, príncipe de Gales; Ana, princesa real; el príncipe Andrés, duque de York; y el príncipe Eduardo, conde de Wessex.

Después de un período de duelo real de 30 días, se espera que la reina regrese a sus deberes públicos.

Aunque los detalles del funeral generalmente se organizan con décadas de anticipación, es posible que se introduzcan algunos cambios sin precedentes en vista de la pandemia de coronavirus, como el límite de 30 personas que podría hacer que la propia Reina deba decidir quién puede asistir. Y todos los concurrentes deberían usar cobertores faciales y manteneer la distancia social.
Se cree que el Palacio de Buckingham está manejando estos procedimientos, conocidos como Operación Forth Bridge, con el mayor secreto para evitar atraer grandes concentraciones.

Se espera una presencia militar para honrar al duque de Edimburgo, mientras que no se permitirán cámaras de televisión dentro de la capilla para el servicio.

Sin embargo, el evento recibirá amplia cobertura televisiva tanto en el Reino Unido como en todo el mundo.

El príncipe Felipe fue retratado como el incondicional silencioso, que dejó de lado sus ambiciones personales para apoyar a la reina Isabel II durante siete décadas.

Nacido en la familia real griega, aunque prefería ser considerado un príncipe danés, el duque de Edimburgo nunca usó una corona. Su vida estuvo regida por el deber y la tradición, poniendo su considerable energía detrás de numerosas organizaciones benéficas y llevando a cabo 22,219 compromisos públicos en solitario desde que Isabel subió al trono en 1952.

Sin embargo, el duque de Edimburgo tuvo su lado oscuro con comentarios políticamente incorrectos y su reputación de mujeriego antes de su matrimonio. “Durante los últimos 40 años nunca me había mudado a ningún lugar sin un policía que me acompañara. Entonces, ¿cómo diablos podría salirme con la mía con algo así?” dijo el Duque.

La madre de la reina se refirió a él como “El Huno” debido a su sangre alemana Battenberg.

En su hogar, tenía fama de ser frío con sus cuatro hijos, Carlos, Ana, Andrés y Eduardo. Pero ha salido a la luz correspondencia privada en la que la difunta princesa Diana se dirigió a él como “Mi querido papá”.

Felipe, el consorte más longevo del mundo, fue bendecido con una salud robusta durante gran parte de su larga vida y realizó su última aparición oficial en agosto de 2017 a la edad de 96 años. Pero fue ingresado reiteradamente en hospitales en la última década, la más reciente para un procedimiento cardíaco.

En enero de 2019, a la edad de 97 años y todavía conduciendo, se vio involucrado en un accidente automovilístico cerca de la propiedad real de Sandringham en el este de Inglaterra. Su Land Rover Freelander volcó y otros dos automovilistas resultaron heridos, aunque se decidió no presentar cargos cuando el príncipe, que salió ileso, entregó voluntariamente su permiso de conducir. El accidente lo vio alejarse de la vida pública y pasó gran parte de 2020 aislado con la Reina en su Castillo de Windsor, protegiéndose de la pandemia de coronavirus.

No obstante, hizo varias apariciones, incluso en la ceremonia de boda de su nieta, la princesa Beatriz, en julio, cuatro meses antes de celebrar su propio aniversario de bodas número 73.

También asistió a una ceremonia militar en Windsor en julio cuando entregó su cargo de coronel en jefe del regimiento de los Rifles a su nuera Camila, esposa del príncipe Carlos.

El príncipe Felipe de Grecia y Dinamarca nació en una mesa de cocina en Corfú el 10 de junio de 1921, hijo único del príncipe Andrés, el hermano menor del rey Constantino de Grecia, y la princesa Alicia de Battenberg.

Con solo 18 meses de edad, él y su familia fueron evacuados en un barco de la Marina Real Británica de la Grecia políticamente inestable, con el niño supuestamente llevado en un catre.
La familia se instaló en París con el joven Felipe, donde asistió a la austera escuela pública Gordonstoun en Aberdeenshire, al noreste de Escocia.

Persiguió su amor por la navegación y, al estallar la Segunda Guerra Mundial en 1939, se convirtió en un destacado cadete de la armada real, para luego cumplir funciones en navíos de guerra en el Océano Índico y el Mediterráneo. En 1945, era primer teniente y presenció la rendición japonesa en la Bahía de Tokio con la Flota Británica del Pacífico.

Había sido presentado formalmente a la princesa Isabel, la futura reina, en julio de 1939. Tenían una tatarabuela en común, la reina Victoria, por lo que eran primos lejanos. Se mantuvieron en contacto durante la guerra, encontrándose en varias ocasiones. Pero no fue hasta julio de 1947 que se anunció su compromiso. Se casaron ese año el 20 de noviembre en la Abadía de Westminster en Londres.

La carrera naval de Felipe se vio truncada por la muerte del padre de Isabel, el rey Jorge VI, en 1952, que la llevó al trono. “Al estar casado con la reina, me pareció que mi primer deber era servirla de la mejor manera posible”, dijo.

Pero en su 90 cumpleaños en 2011, la Reina lo nombró Lord Almirante, cargo de jefe de la Royal Navy que hsata el momento estaba reservado a la soberana.

El Príncipe Felipe también era un aficionado a volar, registrando más de 5.000 horas de tiempo de piloto, y convirtió su amor por los caballos en la competencia, primero como jugador de polo y luego representando a Gran Bretaña en la conducción de carruajes.

También mantuvo un interés en la ciencia, la tecnología y el medio ambiente y durante años condujo un taxi de gas licuado de petróleo por Londres.

Su mayor legado puede residir en el programa de premios del Duque de Edimburgo, que se creó en 1956 para desarrollar la confianza y las habilidades de los jóvenes de 15 a 25 años en Gran Bretaña y la Commonwealth. Su hijo menor, Eduardo, dijo que es probable que su importancia sea mayor debido a los efectos de la pandemia de coronavirus en la educación formal.

Por último, el duque de Edimburgo también fue patrocinador de varias organizaciones benéficas, incluido el Fondo Mundial para la Naturaleza, y rector de las universidades de Cambridge y Edimburgo.

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