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Un desafiante Trump se despide afirmando que “el movimiento que fundamos apenas está comenzando”

Miércoles, 20 de enero de 2021 - 09:21 UTC
“Hicimos lo que vinimos a hacer, y mucho más. El movimiento que fundamos está apenas comenzando”, manifestó “Hicimos lo que vinimos a hacer, y mucho más. El movimiento que fundamos está apenas comenzando”, manifestó
“Al concluir mi mandato como el 45° presidente de los Estados Unidos, me presento ante ustedes verdaderamente orgullo de lo que logramos” “Al concluir mi mandato como el 45° presidente de los Estados Unidos, me presento ante ustedes verdaderamente orgullo de lo que logramos”

El presidente Donald Trump se despidió durante su última jornada completa en la Casa Blanca con un discurso en el cual aseguró haber logrado mucho más de lo que se proponía, deseó éxito a la nueva administración de Joe Biden y Kamala Harris, sin mencionar sus nombres, pero también aseguró que era apenas el principio de sus ideas y de los millones que lo acompañan.

“Hicimos lo que vinimos a hacer, y mucho más. El movimiento que fundamos está apenas comenzando”, manifestó. Está previsto que el presidente saliente parta a media mañana del miércoles con destino a su residencia en el estado de Florida.

“Al concluir mi mandato como el 45° presidente de los Estados Unidos, me presento ante ustedes verdaderamente orgullo de lo que logramos: hicimos lo que vinimos a hacer, y mucho más”, comenzó en su alocución publicada en Youtube y viralizada a través del canal oficial de Twitter de la Casa Blanca.

Durante su discurso, manifestó estar “especialmente orgulloso de ser el primer presidente en décadas que no ha iniciado nuevas guerras“, al mismo tiempo que resaltó la revalorización de las Fuerzas Armadas. ”Reconstruimos las Fuerzas Armadas, con producción en Estados Unidos. Lanzamos la Fuerza Espacial. Revitalizamos nuestras alianzas e instamos a las naciones del mundo a enfrentarse a China como nunca antes”, dijo.

Se refirió a la recuperación de la economía norteamericana y su base industrial, manifestando que abrió “miles de fábricas” y el relanzamiento de algo maravilloso como el símbolo orgulloso para todos, el “Made in USA”.

El mandatario también se refirió al asalto al Congreso perpetrado por seguidores de extrema derecha, simpatizantes de sus ideas. “Todos los estadounidenses quedaron horrorizados por el asalto al Capitolio. La violencia política es un ataque sobre todo los que los estadounidenses defienden. No puede ser nunca tolerada”, expresó días después de que la Cámara de Representantes abriese un juicio político en su contra por incentivar a la violencia y a la insurrección.

Por otro lado, se tomó un minuto para cuestionar las restricciones sufridas por parte de las redes sociales, que bloquearon y suspendieron sus cuentas por fomentar la creencia de fraude electoral y empujar a sus seguidores a avanzar sobre el Congreso. “Bloquear el debate libre y abierto viola nuestros valores centrales y nuestras más largas tradiciones. Estados Unidos no es una nación tímida de personas domesticadas que deben ser protegidos de aquellos con los no están de acuerdo”.

“Peleé por Estados Unidos y todo lo que representa, para que sea segura, fuerte, orgullosa y libre“, sostuvo y añadió: ”Ahora, mientras me preparo para hacer el traspaso de mando a una nueva administración el miércoles al mediodía, quiero que sepan que el movimiento que fundamos está apenas comenzando”.

En sus últimas palabras como jefe de Estado, el magnate envió un tímido mensaje de apoyo al nuevo presidente de EEUU: “Esta semana inauguramos una nueva administración y rezamos para que tenga éxito en mantener al país seguro y próspero. Le enviamos nuestros mejores deseos y queremos que tengan suerte, una palabra muy importante”.

“Dejo este sitio majestuoso con un corazón leal y dichoso, un espíritu optimista y la confianza suprema en que lo mejor está por llegar para nuestro país y nuestros hijos. Gracias y adiós, Dios los bendiga y Dios bendiga a los Estados Unidos de América”, concluyó el presidente saliente.

Biden prestará juramento este miércoles al mediodía, con lo que terminará la presidencia de Trump y Estados Unidos pasará página a algunos de los años más conflictivos y de mayor polarización que ha sufrido desde la década de 1960.

Trump pasó las últimas jornadas reuniéndose con un círculo cada vez más exiguo de leales que lo respaldaron durante dos meses en su esfuerzo inútil de anular los resultados de las elecciones de noviembre, según medios locales.

Ese esfuerzo culminó el 6 de enero con Trump alentando a una multitud a marchar hacia el Congreso.

Después de que la multitud rompiera la barrera policial, golpeara a un policía que murió horas después y causara daños en el interior del edificio del Capitolio, la Cámara de Representantes abrió un nuevo juicio político contra Trump, el segundo en un solo mandato, lo que nunca había sucedido antes.

La última encuesta de Gallup del presidente reveló ayer que tenía una aprobación de solo un 34%, su nivel más bajo.

Trump, el primer presidente en perder la reelección desde que George H.W. Bush fuera reemplazado por Bill Clinton en 1993, también será el primer ex presidente en rechazar la toma de posesión de su sucesor en un siglo y medio.

Cuando parta hacia Florida desde la Casa Blanca Trump se beneficiará de los privilegios de los viajes presidenciales hasta el último minuto. El Marine One lo llevará de la Casa Blanca a la Base Conjunta Andrews para tomar el Air Force One, el avión presidencial que, a partir del mediodía, ya no podrá usar.

Categorías: Política, Estados Unidos.