MercoPress, in English

Martes, 11 de agosto de 2020 - 12:18 UTC

 

 

Maduro recula y suspende la expulsión de la embajadora de la Unión Europea

Viernes, 3 de julio de 2020 - 09:55 UTC

Venezuela decidió este jueves 2 de julio dar marcha atrás y suspender la expulsión de la embajadora de la Unión Europea (UE) en Caracas tras coincidir con el bloque en que hay que mantener las relaciones diplomáticas, anunciaron las dos partes en un comunicado.

“El Gobierno venezolano decidió dejar sin efecto la decisión” de declarar “persona non grata a la embajadora Isabel Brilhante Pedrosa”, dice el comunicado del canciller venezolano, Jorge Arreaza, y el jefe de la diplomacia europea, Josep Borrell.

Tras su conversación, Borrell y Arreaza “acordaron promover los contactos diplomáticos entre las partes al más alto nivel, en el marco de una cooperación sincera y del respeto al Derecho Internacional”.

Ambos representantes también “coincidieron en la necesidad de mantener el marco de las relaciones diplomáticas, especialmente en momentos en los que la cooperación entre ambas partes puede facilitar los caminos del diálogo político”.

Sin embargo, la UE había urgido el martes a Caracas a revocar su decisión, advirtiendo a Maduro del consecuente “aislamiento internacional” si se confirmaba la expulsión. El jefe de la diplomacia europea había advertido además con adoptar medidas “de reciprocidad”.

El diputado oficialista Luis Parra, a quien el oficialismo considera el presidente de la Asamblea Nacional, contraparte de Juan Guaidó, fue uno de los 11 venezolanos sancionados por la UE.

De acuerdo a Bruselas, las sanciones responden al papel de estos ciudadanos en “actos y decisiones que socavaron la democracia y el ejercicio de la ley”.

La UE también señaló que Parra y los otros diez venezolanos eran responsables de “iniciar enjuiciamientos políticamente motivados y generación de obstáculos en una solución política y democrática para la crisis venezolana”, así como también “graves violaciones de derechos humanos y restricciones de libertades fundamentales, tales como la libertad de prensa y de expresión”.

En respuesta, el Gobierno de Nicolás Maduro, condenó las acciones que motivaron la decisión y calificó de “inaceptable que países extranjeros pretendan condicionar la actuación y la libertad de conciencia de nuestros parlamentarios”.

Varios mandatarios latinoamericanos, entre ellos los presidentes de Paraguay, Mario Abdo, y de Colombia, Iván Duque, habían criticado la expulsión ordenada por Caracas, poco antes del inicio de la cumbre virtual de Mercosur que se lleva a cabo por estos días.

”La dictadura de Venezuela expulsó al representante de la UE”, dijo Duque en solidaridad con Bruselas.

En el 2017, Venezuela se convirtió en el primer país latinoamericano en ser sancionado por la UE, que impuso también un embargo de armas. A pesar de ellos, el bloque ha tratado de aliviar la crisis humanitaria en el país y la crisis de refugiados en los países vecinos.

Las nuevas sanciones de la UE elevaron a 36 el número de responsables venezolanos a los que se les prohíbe viajar al bloque y se les congela sus activos.