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Argentina: Detectan sobreprecios en ventas a Venezuela

Sábado, 8 de junio de 2019 - 21:57 UTC
El organismo auditor comparó las facturas que pagó el Estado bolivariano por esos productos con los precios de exportación que utilizaban las empresas argentinas y detectó sobreprecios de hasta el 90% El organismo auditor comparó las facturas que pagó el Estado bolivariano por esos productos con los precios de exportación que utilizaban las empresas argentinas y detectó sobreprecios de hasta el 90%

Se encontraron inconsistencias en negocios binacionales por sobreprecios y facturación irregular por más de 20.000 millones de dólares entre Venezuela y Argentina. Según se desprende de un informe de la Sindicatura General de la Nación (Sigen), al que accedió el diario La Nación, entre 2012 y 2016 al menos 15 empresas argentinas estarían involucradas en el fideicomiso entre ambos países.

Compañías de la industria láctea, como Sancor y otras especializadas en la venta de pollos, como Granja Tres Arroyos, fueron algunas de las involucradas en la venta de productos al país caribeño con sobreprecios por más de $235 millones, según calculó la Sigen.

Sancor fue la empresa que más sobreprecios aplicó a los productos vendidos a Venezuela: facturó en total $403 millones por la venta de leche en polvo, con una suba del 23% con respecto a los precios de referencia. Es decir, se quedó con una diferencia de $95 millones, según el estudio realizado por la Sigen.

Desde Sancor dijeron a La Nación que vendieron leche en polvo a Venezuela con precios más altos por la falta de seguridad en los pagos. Recordaron que el gobierno venezolano todavía adeuda una cifra cercana a los $30 millones y remarcaron que no hubo ningún tipo de irregularidad.

La justicia investiga en estos sobreprecios un posible soborno transnacional, es decir, el delito de las empresas argentinas como partícipes de una defraudación al Estado venezolano. Pero los investigadores apuntan también a la supuesta complicidad de los funcionarios kirchneristas, que les aseguraban a las empresas ingresar en ese mercado.

El organismo auditor comparó las facturas que pagó el Estado bolivariano por esos productos con los precios de exportación que utilizaban las empresas argentinas y detectó sobreprecios de hasta el 90% en algunos productos.

“Todas las operaciones comerciales de Sancor con Venezuela fueron controladas por la AFIP (Administración Federal de Ingresos Públicos), el Banco Central y el Instituto Nacional de Asociativismo y Economía Social (Inaes). Las operaciones fueron transparentes en todo momento y pueden verificarse en las cuentas públicas”, dijeron desde Sancor.

Otra de las compañías involucradas en los sobreprecios es Bioart, una firma de la familia Vignati. Le vendieron maíz, leche en polvo, arroz y aceite a Venezuela con un sobreprecio total de US$57 millones, según la Sigen. Además de su inversión en Bioart, los Vignati -también dueños de Radio El Mundo- solían frecuentar a José María Olazagasti, la mano derecha del entonces ministro Julio De Vido y quien mantenía las relaciones con el gobierno chavista.

La empresa tucumana Paramérica SA también facturó con sobreprecios: le vendió legumbres y maíz con un precio superior al de mercado por $38 millones, indica la Sigen. Pero también exportó soja por un precio inferior al de mercado, lo que llamó la atención de los investigadores.

Los sobreprecios para las ventas a Venezuela también involucran a varias empresas dedicadas a la venta de pollo congelado, como Granja Tres Arroyos ($17 millones), Las Camelias ($8 millones), Soychu ($14 millones) y Rasic Hnos. ($3 millones).

Granja Tres Arroyos dijo que le vendían a Venezuela a un precio más alto por distintos problemas que le ocasionaba hacer transacciones con este cliente.

La auditoría de la Sigen no incluye, sin embargo, comparaciones de precios para otras empresas dedicadas, por ejemplo, a la venta de productos de tecnología para Venezuela, como Coradir SA, Novatech SA y Unitek, que facturaron cientos de millones de pesos dentro del fideicomiso.

Tampoco incluyen los sobreprecios que facturaron todas las compañías de José Levy, un empresario que se hizo millonario con la venta de productos a Venezuela. En 2011, el empresario había declarado ante la AFIP bienes por $1 millón, pero después de hacer negocios con el fideicomiso ingresó en el blanqueo una fortuna de $1.400 millones. Durante esos años, el empresario había forjado relaciones con Olazagasti, el hombre detrás de la “diplomacia paralela” con el fallecido ex presidente Hugo Chávez.