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Lunes, 20 de mayo de 2019 - 03:08 UTC

La UE se niega a renegociar el acuerdo del Brexit alcanzado con Theresa May

Jueves, 31 de enero de 2019 - 10:08 UTC
El acuerdo de retirada no será renegociado”, declaró el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker. El acuerdo de retirada no será renegociado”, declaró el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker.

La Unión Europea se negó este miércoles a cambiar su posición y descartó una vez más renegociar el acuerdo del Brexit pactado con el Reino Unido, al tiempo que pidió claridad a Londres, después de que la Cámara de los Comunes apostara ayer por revisar la salvaguarda irlandesa.

“El acuerdo de retirada sigue siendo el mejor y único acuerdo posible. La Unión Europea dijo eso en noviembre, lo dijimos en diciembre, lo dijimos tras el primer voto significativo en la Cámara de los Comunes en enero. El debate y votos en la Cámara de los Comunes ayer no cambian eso. El acuerdo de retirada no será renegociado”, declaró el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker.

Durante un debate en el Parlamento Europeo, Juncker añadió que tanto Londres como Bruselas han subrayado que no desean la vuelta a una frontera física entre la República de Irlanda e Irlanda del Norte y que no quieren regresar a “tiempos más oscuros” del pasado. En ese sentido, insistió en que es necesaria una “red de seguridad” para evitar ese “riesgo”, en referencia a la salvaguarda irlandesa.

“No tenemos incentivos, ni deseos de usar la red de seguridad, pero, al mismo tiempo, ninguna red de seguridad puede ser realmente segura si puede ser simplemente retirada en cualquier momento”, explicó. Agregó que tras el debate del martes en el Parlamento de Westminster se sabe que los Comunes están “en contra de muchas cosas”, como un Brexit sin acuerdo o la salvaguarda irlandesa, pero los Veintisiete todavía no saben “exactamente a favor de qué está la Cámara de los Comunes”.

Resaltó, además, que el voto del martes en Londres “incrementó el riesgo de una retirada desordenada del Reino Unido” y, de hecho, el Ejecutivo comunitario presentó nuevas propuestas para hacer frente a una salida brusca en áreas como la seguridad social, el presupuesto comunitario o el programa Erasmus.

“Debemos seguir haciendo todo para prepararnos para todos los escenarios, incluido el peor”, afirmó Juncker, si bien manifestó su creencia en que un acuerdo con el Reino Unido será posible, de modo que se pueda avanzar hacia la futura asociación con el país cuando ya no sea Estado miembro de la UE.

Por su parte, el negociador comunitario, Michel Barnier, recalcó tras reunirse con el grupo de seguimiento del Brexit en la Eurocámara que las instituciones de la Unión Europea permanecen unidas y siguen apoyando el acuerdo de retirada. En el pleno del Parlamento, al igual que Juncker, rechazó renegociar el pacto de salida alcanzado con Londres y criticó a la Primera ;inistra británica, Theresa May, después de que ayer “por primera vez haya abogado abiertamente por reabrir el acuerdo de retirada”.

”Incluso antes de los votos (...), tomó distancia con respecto al acuerdo que ella misma había negociado y sobre el que nos habíamos puesto de acuerdo“, lamentó, en referencia a la enmienda apoyada por May que exige sustituir la salvaguarda irlandesa por ”arreglos alternativos“. Sin embargo, Barnier apuntó que esos remedios alternativos ”no han sido definidos en ningún momento“.
Por su parte, el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, mantuvo durante la tarde una conversación telefónica con May en la que reiteró asimismo que el pacto de retirada no se renegociará.

”Mi mensaje a la Primera Ministra Theresa May: la posición de la UE es clara y consistente. El acuerdo de retirada no está abierto para la renegociación. Ayer descubrimos lo que el Reino Unido no quiere. Pero todavía no sabemos lo que el Reino Unido quiere”, escribió el político polaco en Twitter. La Cámara de los Comunes aprobó el martes, por 317 votos a favor y 301 en contra, una enmienda no vinculante que pide al Gobierno renegociar con Bruselas una solución alternativa para la frontera entre Irlanda del Norte y la República de Irlanda, uno de los principales obstáculos que bloquean el proceso de ratificación en Londres.