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Rousseff en visita de estado a México para fortalecer inversiones y comercio

Miércoles, 27 de mayo de 2015 - 04:31 UTC
En la primera visita oficial de Rousseff a México, los presidentes de las dos mayores economías latinoamericanas firmarán seis acuerdos En la primera visita oficial de Rousseff a México, los presidentes de las dos mayores economías latinoamericanas firmarán seis acuerdos

La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, inició este martes su primera visita de Estado a México, en la que concretará con su homólogo Enrique Peña Nieto acuerdos para fortalecer las inversiones y el comercio, en un momento difícil para ambas economías.

 Con un sobrio vestido azul, la presidenta brasileña llegó hacia el mediodía al céntrico Palacio Nacional, donde Peña Nieto le ofreció una recepción oficial. En una breve ceremonia, los mandatarios intercambiaron saludos de sus comitivas oficiales e iniciaron una serie de reuniones con sus cancilleres e integrantes de sus gabinetes.

En la primera visita oficial de Rousseff a México, los presidentes de las dos mayores economías latinoamericanas firmarán seis acuerdos. El primero de ellos será uno de cooperación y facilitación de inversiones, así como de colaboración entre el Banco Nacional de Comercio Exterior y el Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social de Brasil.

México y Brasil tienen una balanza comercial bilateral de 9.213 millones de dólares, que en todo caso favorece a los mexicanos en 1.600 millones. Las dos grandes economías de América Latina concentran el 62% del PIB total regional, el 55% de su población y el 55% del territorio. La eliminación en 2013 del visado entre ambas naciones ha incrementado mucho sus flujos turísticos. De los 78.000 turistas brasileños que visitaban México en 2005 se ha pasado a más de 300.000 en 2014.

Sin embargo, la situación de ambos países es muy distinta en este momento. El milagro económico brasileño se está desinflando y su economía amenaza con contraerse con fuerza. De los años de crecimientos superiores al 7% se ha pasado a una contracción del 0,6% en el segundo trimestre de 2014. Para 2015 se prevé un decrecimiento del 0,58%, el más alto desde 1990, y una inflación que podría superar el 7%, según los analistas.

La depreciación del dólar está afectando tanto a los brasileños como a los mexicanos, pero los segundos están consiguiendo mantener una cierta estabilidad regular que impide el gran arranque que necesita y se espera, que debería superar el 5%, pero que es mejor que el de la mayoría de los países del entorno. Los expertos creen que México crecerá en torno al 3% en 2015, aunque las últimas revisiones son a la baja y se ha pasado de estar cerca del 4% a acercarse más al 2,5%.

La visita servirá también para limar ciertas asperezas diplomáticas surgidas en los últimos años. Las declaraciones del ex presidente Lula Da Silva señalando que “la narrativa del éxito mexicano es puro cuento” y que “Brasil estaba mejor que México en todo” contribuyó a enrarecer unas relaciones que nunca han sido de clara confrontación, pero sí en ocasiones de evidente rivalidad. “Es natural, son las dos grandes potencias”, señalaron los analistas entonces. En el papel regional de Estados Unidos y la respuesta al “problema” de Venezuela tampoco han ido siempre de la mano.