


Ed Miliband, actual Foreign Secretary, anterior Secretario de Energía, quien era muy estricto en denegar nuevas licencias petroleras en aguas británicas El Gobierno Británico confirmó que cualquier nueva licencia petrolera en las Islas Falkland requiere el consentimiento del Foreign Secretary, secretario de Estado de Asuntos Exteriores, pero evitó precisar si Londres intervino específicamente en la autorización del proyecto petrolero Sea Lion, cuya primera producción está prevista para 2028.
La respuesta fue entregada el jueves primero de octubre al Parlamento británico, en momentos de renovada tensión con Argentina por la explotación de recursos en las aguas circundantes al archipiélago.
En este sentido, la consulta había sido formulada por Lord Moynihan, miembro conservador de la Cámara de los Lores. Su pregunta fue directa y apuntaba a saber si el secretario de Estado había dado su consentimiento al programa de desarrollo y producción del Northern Development Area de Sea Lion.
Lord Wood of Anfield, subsecretario parlamentario del Foreign Office, no confirmó ni negó esa intervención. Señaló que “cualquier nueva licencia de hidrocarburos requiere el consentimiento del Secretario de Estado”, quien debe actuar de acuerdo con la legislación aplicable en las Islas, (no necesariamente del Reino Unido en el Mar del Norte) y añadió que el Gobierno británico no comenta sobre licencias individuales.
Las primeras fases de Sea Lion se desarrollan sobre licencias ya existentes, no sobre una licencia otorgada ahora. El gobierno autónomo de las Islas informó en diciembre de 2025 que su Consejo Ejecutivo, ExCo., había aprobado el programa de desarrollo y producción para las fases 1 y 2 del Northern Development Area bajo las licencias vigentes.
Aparentemente el esquema regulatorio no terminó con esa aprobación. Un documento del Consejo Ejecutivo publicado en 2026 reconoce que, tras autorizar el programa, quedaron “numerosos” permisos y consentimientos regulatorios necesarios antes de alcanzar el primer petróleo. La respuesta británica no especifica cuáles de esos pasos requieren participación directa de Londres ni si el Foreign Office ya otorgó algún consentimiento vinculado al desarrollo.
Por su parte la israelí Navitas Petroleum, operadora del proyecto con una participación del 65%, sostiene que las aprobaciones regulatorias necesarias para las dos primeras fases fueron obtenidas. Rockhopper Exploration conserva el 35% restante. El desarrollo inicial contempla 11 pozos submarinos conectados al FPSO Aoka Mizu, mientras una segunda etapa sumaría otros 12. La producción está prevista para comenzar en el primer trimestre de 2028.
El papel de Londres ya había generado preguntas en Westminster semanas antes. El 15 de septiembre, el Foreign Office confirmó ante la Cámara de los Comunes que el secretario de Estado debe consentir las nuevas licencias de hidrocarburos otorgadas en las Islas, bajo legislación de Falklands, y aclaró que la política británica sobre nuevas licencias petroleras en aguas del Reino Unido no se aplica allí.
Como se sabe el gobierno del Presidente Javier Milei busca impedir la explotación de Sea Lion y cuestionar el otorgamiento de nuevos permisos sobre recursos que considera pertenecientes a la plataforma continental argentina.
El Reino Unido rechaza esa posición. Londres sostiene que los habitantes de las Islas tienen derecho a desarrollar sus recursos naturales como parte de su derecho a la autodeterminación. Argentina, que reclama soberanía sobre Falklands/Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur, rechaza la aplicación del principio de autodeterminación al caso y sostiene que existe una disputa bilateral de soberanía reconocida por la Resolución 2065 de la Asamblea General de la ONU.