Las empresas describen un escenario de extrema incertidumbre y parálisis en la terminal especializada de contenedores Cinco de las principales navieras que operan en el puerto de Montevideo advirtieron al Gobierno uruguayo que el conflicto laboral en la Terminal Cuenca del Plata está provocando severos perjuicios económicos y comerciales y ha dañado severamente el prestigio internacional de Uruguay, en una carta dirigida a seis ministros.
El documento, fechado el 22 de septiembre y recibido por los ministerios el 24, está firmado por Maersk Uruguay, Ocean Network Express, CMA CGM Uruguay, Cosco Shipping Lines y Hapag-Lloyd Uruguay. Fue difundido inicialmente por Informativo Carve. Sus destinatarios son los ministros de Economía, Gabriel Oddone; de Trabajo, Juan Castillo; de Transporte y Obras Públicas, Lucía Etcheverry; de Industria, Energía y Minería, Fernanda Cardona; de Ganadería, Agricultura y Pesca, Alfredo Fratti; y el canciller, Mario Lubetkin.
Las empresas describen un escenario de extrema incertidumbre y parálisis en la terminal especializada de contenedores y afirman que en lo que va de 2026 se acumularon más de 35 días con afectaciones operativas de diversa índole. Según la carta, los paros por tiempo indeterminado obligaron a cancelar escalas y a descargar importaciones en otros puertos de la región, con costos imprevistos e incumplimientos de compromisos con exportadores, importadores y transportistas. Sostienen que, por la pérdida de trasbordos, los operadores globales perciben al país como un enclave logístico inseguro, inestable y poco confiable comercialmente, y reclaman una solución inmediata de fondo que restituya la previsibilidad.
La Terminal Cuenca del Plata, cuyo accionista mayoritario es el grupo belga Katoen Natie, maneja alrededor del 80% de los contenedores del puerto de Montevideo. El conflicto con el sindicato portuario se prolonga desde hace meses, tras el vencimiento del convenio colectivo anterior. Las partes coinciden en la mayoría de los puntos del nuevo acuerdo, pero discrepan sobre su duración: la empresa pretende cinco años, mientras que el sindicato se declaró dispuesto a firmar por tres y reclama mejores beneficios si el plazo es mayor.
El 17 de septiembre, el Poder Ejecutivo dictó una resolución que declara servicios esenciales para garantizar el funcionamiento mínimo de la terminal. El sindicato la rechazó por considerar que limita el derecho de huelga y mantuvo el paro previsto para el 24 en Montevideo y Nueva Palmira. La empresa anunció que cuantificará los daños ocasionados por las medidas, y las cámaras de exportadores e importadores también reportan pérdidas.
El ministro Oddone planteó la necesidad de revisar algunos aspectos vinculados a la normativa portuaria para fortalecer la competitividad del puerto. El lunes se celebró una nueva instancia tripartita en la Dirección Nacional de Trabajo para analizar una propuesta del Ejecutivo; no se informó un acuerdo.
Nuestra escala económica es menor en comparación con los países costeros de la región; por ello, no podemos permitirnos desaprovechar ninguna oportunidad proyectando una imagen inadecuada, señalan las navieras, que advierten además sobre el riesgo para la continuidad de puestos de trabajo en la industria.