Hyslop junto a Lord West of Spithead (centro) y Chris Locke (derecha), exoficial en jefe y oficial de la Marina de la Flota Auxiliar Real (RFA), junto a otros asistentes del Día de la Armada El representante del Gobierno de las Falklands ante el Reino Unido y Europa, Richard Hyslop, depositó el domingo una corona en nombre del pueblo y del Gobierno del archipiélago durante la ceremonia anual del Día de la Marina Mercante, celebrada en Trinity Square Gardens, en Londres.
El acto tuvo lugar en el memorial dedicado a las islas, dentro del recinto del Merchant Navy Memorial. Acompañaron a Hyslop veteranos de la South Atlantic Medal Association, que agrupa a quienes participaron en el conflicto de 1982, y Lord West of Spithead, patrono de la Merchant Navy Association, exprimer lord del mar y también veterano de aquella campaña. Asistió asimismo Chris Locke, antiguo jefe de oficiales de la Royal Fleet Auxiliary y en su día oficial marítimo y capitán de puerto de las Falklands.
Cada año nos detenemos a recordar el servicio y el sacrificio de los marinos mercantes que sirvieron durante la guerra de las Falklands para defender la libertad y el derecho de autodeterminación de los isleños, declaró Hyslop. Seguimos enormemente agradecidos a la marina mercante, pasada y presente, por su papel imprescindible en el apoyo a las Falklands y en permitir que nuestras islas modernas prosperen.
La conmemoración se celebra cada 3 de septiembre, fecha en la que en 1939 fue hundido el SS Athenia, el primer buque mercante británico perdido en la Segunda Guerra Mundial. Ese día se iza el Red Ensign, la bandera de la marina mercante, en reconocimiento a un sector que transporta más del 90 % del comercio exterior del Reino Unido.
Durante el conflicto de 1982, el Ministerio de Defensa británico requisó o fletó decenas de buques civiles mediante el mecanismo conocido como Ships Taken Up From Trade, entre ellos los transatlánticos Canberra y Queen Elizabeth 2, empleados como transportes de tropas. El episodio más costoso fue el hundimiento del Atlantic Conveyor, un portacontenedores reconvertido que fue alcanzado por un misil el 25 de mayo de 1982 y se fue a pique con la pérdida de doce vidas, entre ellas la de su capitán, Ian North. Con él desaparecieron helicópteros de transporte pesado destinados a la campaña terrestre.
El transporte marítimo mantiene una importancia central para el archipiélago, que depende de él para su abastecimiento y para la salida de su producción pesquera, la principal fuente de ingresos de su economía.