La visita está prevista para el 24 de septiembre. Será la primera de un mandatario chino a la Casa Blanca desde septiembre de 2015, cuando Xi fue recibido por Barack Obama El ministro de Exteriores chino, Wang Yi, instó a Estados Unidos a eliminar interferencias y superar obstáculos en los intercambios de alto nivel entre ambos países, durante una reunión celebrada este miércoles en Pekín con el embajador estadounidense, David Perdue, en el marco de los preparativos de la visita de Estado del presidente Xi Jinping a Washington.
Wang señaló que la relación bilateral sigue enfrentándose a diversos riesgos y desafíos, aunque sostuvo que su mejora responde a los intereses fundamentales de ambos pueblos, según el comunicado difundido por el Ministerio de Exteriores chino. Pidió aplicar el consenso alcanzado por ambos jefes de Estado, centrarse en una agenda positiva y gestionar las diferencias para que el vínculo avance en una dirección estable, sana y sostenible.
El mismo texto atribuye a Perdue la calificación de la visita de Trump a China el pasado mayo como un gran éxito y la disposición de Washington a reforzar la comunicación y preparar la siguiente etapa de intercambios. El embajador confirmó por su parte, en un mensaje en la red social X, que las conversaciones se enmarcaron en los preparativos de la visita de Estado, sin detallar su contenido.
La visita está prevista para el 24 de septiembre. Será la primera de un mandatario chino a la Casa Blanca desde septiembre de 2015, cuando Xi fue recibido por Barack Obama, y la primera visita de Estado de un presidente chino a Estados Unidos en más de una década. Xi estará acompañado por su esposa, Peng Liyuan. No será, sin embargo, su primer encuentro con Trump en territorio estadounidense: ambos se reunieron en abril de 2017 en la residencia del entonces presidente en Mar-a-Lago, Florida.
El viaje corresponde a la invitación cursada por Trump durante su propia visita a Pekín en mayo, la primera de un presidente estadounidense a China en nueve años. Aquel desplazamiento, inicialmente previsto para marzo y aplazado por la crisis con Irán, incluyó una amplia delegación empresarial con directivos de Tesla, Apple, Boeing y Nvidia. Según Wang, desde que Trump asumió el cargo ambos mandatarios han mantenido dos reuniones y cinco conversaciones telefónicas.
También este miércoles, el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, y Wang abordaron por teléfono la identificación de áreas de cooperación con vistas a la cumbre. Ninguna de las partes ha publicado un temario formal, aunque las coberturas apuntan al comercio, la tecnología, el clima y la seguridad regional.
El estado de la relación entre ambas economías incide directamente sobre América Latina. China es el principal socio comercial de Brasil, Chile y Perú, y el segundo de Argentina, y los precios de las materias primas que la región exporta dependen en buena medida de la demanda china.