El eje del proyecto es la prohibición del financiamiento directo e indirecto del Estado por parte del organismo El presidente argentino Javier Milei presentó el jueves por cadena nacional un proyecto para reformar la Carta Orgánica del Banco Central, la norma que regula el funcionamiento de la autoridad monetaria, en una iniciativa que el Gobierno considera central para su programa económico y que enviará a la Cámara de Diputados en los próximos días.
El eje del proyecto es la prohibición del financiamiento directo e indirecto del Estado por parte del organismo. Contempla eliminar los adelantos transitorios al Tesoro, restringir la compra de títulos públicos en el mercado primario y suprimir las letras intransferibles, el mecanismo por el cual el Tesoro obtuvo dólares de las reservas a cambio de títulos que no pueden negociarse en el mercado. También limitaría la transferencia de utilidades contables: las ganancias derivadas de la revalorización de activos pasarían a una reserva técnica en lugar de financiar gasto corriente.
La iniciativa busca además revertir la reforma sancionada en 2012 durante el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, que amplió los objetivos del organismo para incorporar la estabilidad financiera, el empleo y el desarrollo económico con equidad social, y flexibilizó los mecanismos de asistencia al Tesoro. El Gobierno sostiene que esa multiplicidad de objetivos habilitó a sucesivas administraciones a financiar el déficit mediante emisión. Milei ha criticado en términos personales a Mercedes Marcó del Pont, presidenta del Banco Central cuando se aprobó aquella modificación.
El proyecto endurecería asimismo los requisitos para remover al presidente y al directorio, que según las versiones difundidas exigirían dos tercios de los votos en ambas cámaras. La Carta Orgánica vigente es la Ley 24.144, sancionada en 1992.
La propuesta supone un cambio respecto de la posición que Milei sostuvo como candidato, cuando planteó reiteradamente la eliminación del Banco Central al que responsabilizaba de la inflación argentina. Desde el Ejecutivo optó por una reforma institucional que acote sus funciones e impida el financiamiento del Tesoro. El mandatario ha presentado la iniciativa como el fin de lo que llamó 91 años de estafa, en alusión a la creación del organismo en 1935.
En la elaboración participaron el ministro de Economía, Luis Caputo; el presidente del Banco Central, Santiago Bausili; y el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, que presidió la entidad entre 2015 y 2018. La reforma integra un paquete económico que, según la prensa argentina, incluiría una regla fiscal de déficit cero. Para aprobarla, el oficialismo deberá negociar con bloques aliados y sectores de la oposición.