La ONU tiene cada día más razón de existir, afirmó Orsi, que reclamó a la vez instituciones multilaterales más eficaces, representativas y cercanas a las necesidades de las personas El presidente de Uruguay, Yamandú Orsi, defendió este jueves ante la Asamblea General de las Naciones Unidas la vigencia del organismo y condenó el bloqueo económico sobre Cuba, en una intervención de poco menos de veinte minutos que contrastó con la de su par argentino, Javier Milei, dos días antes desde el mismo estrado.
La ONU tiene cada día más razón de existir, afirmó Orsi, que reclamó a la vez instituciones multilaterales más eficaces, representativas y cercanas a las necesidades de las personas. No podemos seguir siendo rehenes de la voluntad de unos pocos países que se pueden contar con los dedos de una mano, sostuvo, en alusión al funcionamiento del Consejo de Seguridad. Milei, el martes, había descrito al organismo como una institución fosilizada y cuestionado la utilidad de resoluciones que no se cumplen.
Orsi habla desde una posición regional doble: ejerce la presidencia pro tempore del Mercosur desde el 1 de julio y la de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños desde el 21 de marzo. Fue su segundo discurso ante la Asamblea desde que asumió, el 1 de marzo de 2025.
AHORA | HABLA EL PRESIDENTE ORSI EN LA ONU
— Telemundo (@TelemundoUY) September 24, 2026
Ninguna nación tiene el monopolio de las soluciones; ningún pueblo debería ser condenado a elegir entre modelos impuestos desde afuera
Hoy vivimos un tiempo particularmente difícil con desigualdad extrema, pobreza y ”las… pic.twitter.com/MZ7Z5cEK0Z
El pasaje de mayor repercusión política interna fue el referido a Cuba. No podemos ser indiferentes ante el dolor que implica un estado de guerra interminable, el miedo y el dolor que genera el crimen organizado, la amenaza permanente del terrorismo, la represión que surge de la tiranía o el sufrimiento que provoca un férreo bloqueo económico como el que sufre el pueblo cubano, dijo. El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, ya había denunciado el bloqueo el martes.
El discurso comenzó con un saludo al pueblo estadounidense por los 250 años de su independencia, cumplidos en julio, y una referencia a los valores fundacionales de ese país: que las personas poseen derechos, que la vida, la libertad y la felicidad deben guiar a todo gobierno y que los gobernados deciden quiénes los gobiernan, principios que, señaló, fueron heredados en Sudamérica medio siglo después.
Orsi definió a Uruguay como un país de grandes convicciones y no de grandes estridencias, reivindicó la humildad en las relaciones internacionales —nadie es más que nadie, ningún país es dueño de la verdad absoluta— y sostuvo que ningún pueblo debería ser obligado a elegir entre modelos impuestos desde el exterior. Reafirmó la participación uruguaya en las misiones de paz de la ONU y planteó que la paz no es simplemente la ausencia de guerra. Cerró con la frase somos y nos transformamos juntos.
El presidente evitó posicionarse en los conflictos en curso y no mencionó Gaza ni Oriente Medio. No creemos que posicionarse de un lado o de otro de una guerra, de una confrontación o de una disputa, contribuya necesariamente a resolverla. Muchas veces, por el contrario, profundiza esas divisiones, afirmó. En otro pasaje, sin nombrar a ningún país, dijo: Sabemos bien que esto no es entre malos y buenos. Muchas veces los buenos se convierten rápidamente en malos, o los que ayer condenábamos duramente, mágicamente se transforman en referentes de nuestra alianza para el bien. Fuentes del Ejecutivo citadas por el diario uruguayo El País interpretaron ese tramo como un distanciamiento respecto de la política estadounidense hacia Venezuela; el mandatario no aludió al país caribeño.
Dirigentes del Partido Nacional, no identificados en esa misma cobertura, calificaron el discurso de vago y sostuvieron que el presidente había actuado como vocero del régimen de Cuba. En el oficialismo la recepción fue favorable, incluso entre sectores que han marcado diferencias con la política exterior del Gobierno: el senador socialista Gustavo González destacó la referencia al bloqueo por tratarse de una situación humanitaria que debe atenderse.