El técnico atribuyó la derrota al rendimiento del rival: Perdimos porque ellos jugaron mejor, está bueno reconocerlo En las horas posteriores a la derrota de Argentina ante España por 1-0 en la final del Mundial 2026, se multiplicaron en las redes sociales publicaciones que sostienen, sin aportar pruebas, que el resultado estuvo “arreglado”. Verificadores de datos y el propio entrenador de la selección argentina, Lionel Scaloni, salieron a descartar esas versiones.
Las narrativas, difundidas en X, TikTok, Facebook y YouTube, atribuyen la caída a supuestas presiones o intereses ocultos. Entre las más repetidas figuran un presunto acuerdo de la FIFA y la UEFA para coronar a España, un supuesto castigo por la pancarta con la leyenda Las Malvinas son argentinas que los jugadores exhibieron tras eliminar a Inglaterra, y presuntas amenazas a los futbolistas. Ninguna de esas afirmaciones se apoyó en documentos, testimonios identificables ni denuncias formales, según constataron organizaciones de verificación como la argentina Chequeado y la española Maldita.es.
Uno de los contenidos más difundidos fue un video de la arenga de Lionel Messi antes del partido, en el que se lo escucha decir olvidémonos de todo, una frase interpretada por algunos usuarios como una supuesta señal de presiones externas. En su contexto completo, el capitán pedía a sus compañeros concentrarse en el juego.
Scaloni rechazó las especulaciones al ser consultado por la prensa. No veo redes, no sé nada, respondió, y descartó tanto un conflicto interno en el plantel como un supuesto control antidopaje sorpresa antes del encuentro. Sobre la pancarta, señaló que la FIFA no les comunicó nada. El técnico atribuyó la derrota al rendimiento del rival: Perdimos porque ellos jugaron mejor, está bueno reconocerlo. El desarrollo del partido respaldó esa lectura: Argentina no remató al arco en los 120 minutos. El embajador de España en Argentina, Joaquín María de Arístegui, también rechazó la versión de un arreglo y la atribuyó al planteo del equipo campeón.
El fenómeno no fue nuevo en este Mundial. Durante el torneo circularon narrativas opuestas, que acusaban a la FIFA de favorecer a Argentina mediante el arbitraje o el VAR, y que los verificadores también hallaron sin sustento. Tras la final, el relato se invirtió.
Especialistas en desinformación explican que las teorías conspirativas suelen crecer después de acontecimientos de alto impacto emocional, porque ofrecen explicaciones sencillas frente a hechos complejos. Según un informe elaborado por Chequeado, Africa Check y Full Fact, estas narrativas atribuyen los hechos a la acción secreta de grupos poderosos y refuerzan la identidad del grupo, al evitar la necesidad de revisar el propio desempeño. Los grandes eventos deportivos, que concentran a millones de personas y generan emociones intensas, ofrecen un terreno fértil para su circulación. Los verificadores recomiendan desconfiar de explicaciones extraordinarias sin evidencia y contrastar el origen de la información antes de compartirla.