El presidente destacó lo que describió como avances de la Cancillería argentina y un acercamiento con Estados Unidos para reactivar las negociaciones El presidente de Argentina, Javier Milei, reivindicó la vía diplomática como camino para el reclamo de soberanía sobre las Falklands/Malvinas y descalificó como “berrinches” ciertas expresiones surgidas tras la victoria de la selección argentina sobre Inglaterra en la semifinal del Mundial, sin precisar a quién dirigía la crítica.
Mientras algunos se dedican a hacer berrinches propios de un adolescente termo mononeuronal, nosotros por la vía diplomática cada día estamos más cerca de la recuperación de las Islas Malvinas, Georgias y Sandwich del Sur y el espacio marítimo circulante, escribió el mandatario el jueves en la red social X. El mensaje no identificó a los destinatarios, lo que abrió distintas interpretaciones en la prensa argentina, que las vinculó tanto a dirigentes opositores como a figuras de su propio espacio.
Mientras algunos se dedican a hacer berrinches propios de un adolescente termo mononeuronal, nosotros por la vía diplomática cada día estamos más cerca de la recuperación de las Islas Malvinas, Georgias y Sandwich del Sur y el espacio marítimo circulante.
— Javier Milei (@JMilei) July 16, 2026
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La aclaración se produjo un día después de que varios jugadores argentinos posaran, tras ganar 2-1 en Atlanta, con una pancarta que decía Las Malvinas son argentinas, entregada por aficionados desde las gradas. Sobre ese gesto en particular, Milei había adoptado horas antes una postura de respaldo. En una entrevista con radio El Observador consideró válido y lícito que los futbolistas se expresaran, al describirlo como un sentimiento que está dentro de todos los argentinos, aunque pidió no interpretarlo como parte de la disputa diplomática con el Reino Unido. Un partido de fútbol es un partido de fútbol, afirmó, y reiteró: Las Malvinas son argentinas, las vamos a recuperar y lo vamos a hacer en el plano diplomático.
El presidente destacó lo que describió como avances de la Cancillería argentina y un acercamiento con Estados Unidos para reactivar las negociaciones. Sin nombrarla, advirtió que ciertos errores son inadmisibles y podrían tener consecuencias muy negativas, una frase que medios argentinos leyeron como una alusión a la vicepresidenta Victoria Villarruel, de quien está distanciado y que antes del partido había empleado términos hostiles hacia el Reino Unido.
La pancarta motivó la reacción del Gobierno británico, que pidió a la FIFA investigar una posible infracción a las reglas que prohíben mensajes políticos en el campo de juego. Un portavoz del primer ministro Keir Starmer sostuvo que la soberanía corresponde al Reino Unido, respaldada por el derecho de los isleños a la autodeterminación, expresado en el referéndum de 2013, en el que el 99,8% votó por seguir siendo territorio británico. Existe un precedente: en 2014 la FIFA multó a la Asociación del Fútbol Argentino por una pancarta idéntica.
Excombatientes de la guerra de 1982 agradecieron el gesto de la selección. Las Falklands, un territorio británico de ultramar en el Atlántico Sur, siguen siendo objeto de una disputa de soberanía con Argentina. La selección disputará la final del Mundial el domingo ante España.