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Miércoles, 15 de julio de 2026 - 07:57 UTC

 

 

La FIFA veta imágenes de las Falklands/Malvinas en la semifinal Argentina-Inglaterra

Miércoles, 15 de julio de 2026 - 09:55 UTC
Aficionados argentinos exhiben una pancarta de Lionel Messi tras el partido, en el que Argentina se clasificó para los cuartos de final del Mundial. Foto: Brett Davis-Imagn Aficionados argentinos exhiben una pancarta de Lionel Messi tras el partido, en el que Argentina se clasificó para los cuartos de final del Mundial. Foto: Brett Davis-Imagn

La FIFA, en coordinación con las autoridades de seguridad de Estados Unidos, prohibió el ingreso de imágenes alusivas a las Falklands/Malvinas al estadio donde este miércoles se disputa la semifinal del Mundial 2026 entre Argentina e Inglaterra, un partido cargado de connotaciones históricas que fue catalogado como de alto riesgo.

La medida impide el acceso al Mercedes-Benz Stadium de Atlanta con banderas, carteles u otros elementos con contenido político, racial o considerado provocativo, categoría en la que las autoridades incluyeron las referencias al archipiélago del Atlántico Sur. La ministra de Seguridad argentina, Alejandra Monteoliva, confirmó y avaló la disposición, y precisó que sí se permitirá el ingreso de las banderas nacionales de ambos países, pero no de mensajes que puedan derivar en incidentes.

La decisión generó cuestionamientos en sectores políticos argentinos, que la interpretaron como una restricción específica al reclamo de soberanía sobre las islas, administradas por el Reino Unido y reclamadas por Argentina. Monteoliva aclaró que el diseño del operativo corresponde a las autoridades locales y que los países participantes no tienen injerencia en él.

El dispositivo de seguridad contempla unos 1.600 agentes policiales y accesos diferenciados para las dos hinchadas: los aficionados argentinos ingresarán por la Puerta 4 y los ingleses por la Puerta 3, aunque dentro del recinto no habrá sectores separados. Se prevé la asistencia de unos 30.000 simpatizantes argentinos y 20.000 ingleses. La planificación se definió en una reunión celebrada en el Centro Internacional de Cooperación Policial de Leesburg, Virginia, con representantes de la FIFA, la Oficina Federal de Investigaciones (FBI), las policías de Atlanta y Miami y delegaciones de seguridad de ambos países.

Las autoridades recordaron que las entradas están agotadas y advirtieron que quienes incumplan las disposiciones podrán ser retirados del estadio. Según Monteoliva, la presencia de aficionados con antecedentes es menor que en otros torneos gracias al intercambio de información entre ambos países; durante el Mundial, trece argentinos que intentaron evadir controles o ingresar con entradas falsas fueron incorporados a un registro de restricción de acceso a espectáculos deportivos.

El trasfondo del partido es la rivalidad asociada al conflicto del Atlántico Sur de 1982, en el que murieron 649 militares argentinos y 255 británicos. En ese marco, la Federación de Veteranos de Guerra “2 de Abril” difundió un comunicado en el que pidió tratar el encuentro como un evento estrictamente deportivo. “El partido de semifinales es un evento deportivo de alcance mundial, no una revancha armada ni una compensación histórica”, señaló la entidad, que sostuvo que el reclamo de soberanía se mantiene por la vía diplomática y pacífica, y llamó a evitar “la xenofobia y el odio”.

El ganador del partido jugará la final ante el vencedor del cruce entre Francia y España. En Argentina, el Ministerio de Seguridad coordina además un operativo especial en torno al Obelisco de Buenos Aires, escenario habitual de las celebraciones deportivas.