Nimo, abogado que se define en sus redes como discípulo del economista español Jesús Huerta de Soto, referente de la escuela austriaca, no es diplomático de carrera El Gobierno del presidente argentino, Javier Milei, dispuso el cese de Marcelo Alejandro Nimo como agregado especializado en Promoción de Inversiones y Comercio Internacional de la embajada argentina en España, poniendo fin a un conflicto interno que el funcionario mantenía con el embajador en Madrid, Wenceslao Bunge Saravia.
La medida se oficializó mediante el Decreto 588/2026, firmado por Milei, el ministro de Economía, Luis Caputo, y el canciller, Pablo Quirno. El texto solo fundamenta la decisión en la necesidad de lograr una mejor eficiencia del funcionamiento de la representación diplomática. El decreto habla de un cese, aunque Nimo sostuvo que su salida fue una decisión personal, acordada con el Gobierno, motivada por sus diferencias con el embajador respecto del gasto de la embajada.
El conflicto se había hecho público en abril, cuando Nimo denunció en redes sociales que Bunge le había retirado el despacho donde recibía a empresarios interesados en invertir en Argentina, una oficina que él describió como un espacio simbólico para los partidarios de Milei. En ese mensaje, el funcionario cuestionó al embajador por lo que consideró una falta de compromiso con el achicamiento del Estado y el cumplimiento de las premisas de responsabilidad fiscal impulsadas por el Gobierno. La disputa se sumaba a fricciones previas por la agenda propia de reuniones con empresarios que Nimo desarrollaba en paralelo a la actividad institucional de la sede.
Nimo, abogado que se define en sus redes como discípulo del economista español Jesús Huerta de Soto, referente de la escuela austriaca, no es diplomático de carrera. Antes de su designación fue asistente del expresidente Carlos Menem y concejal del PRO, el partido del expresidente Mauricio Macri. Fue nombrado agregado comercial en agosto de 2024 por el propio Gobierno de Milei, con el objetivo declarado de promover inversiones y comercio.
El embajador Bunge Saravia, empresario que estuvo al frente de la filial española del banco Credit Suisse, fue designado el año pasado con la misión de encauzar la relación entre los gobiernos de Milei y del presidente español, Pedro Sánchez, marcada por fuertes tensiones. Los dos mandatarios han protagonizado repetidos cruces públicos desde la llegada de Milei al poder.
Tras oficializarse su salida, Nimo difundió un mensaje en el que agradeció al presidente y aseguró que regresará a Argentina para seguir apoyando su proyecto político. Hasta el momento, ni la embajada ni el Gobierno argentino han anunciado un reemplazante para el cargo.