La escalada es la más grave desde que ambos países firmaron el mes pasado un memorando para poner fin a su guerra Las fuerzas de Estados Unidos lanzaron este miércoles nuevos ataques contra objetivos iraníes en las cercanías del estrecho de Ormuz, después de que el presidente Donald Trump diera por terminado el acuerdo provisional de alto el fuego con Teherán. El Comando Central estadounidense confirmó la ofensiva y dijo que buscaba degradar la capacidad de Irán de amenazar la libertad de navegación en ese paso marítimo, por el que transita cerca de una quinta parte del petróleo mundial.
La escalada es la más grave desde que ambos países firmaron el mes pasado un memorando para poner fin a su guerra. Comenzó el lunes, cuando Irán atacó al menos tres buques mercantes vinculados a intereses saudíes, emiratíes y qataríes que cruzaban el estrecho. En respuesta, Washington retiró el permiso para la venta internacional de petróleo iraní —una de las concesiones que Teherán había obtenido en el pacto— y, el martes por la noche, bombardeó más de ochenta objetivos en territorio iraní. Irán, a su vez, lanzó ataques sobre Baréin y Kuwait.
Desde la cumbre de la OTAN en Ankara, Trump había anticipado que la ofensiva continuaría y declaró terminado el entendimiento con Teherán, al que calificó de interlocutor poco fiable. Horas después, en una rueda de prensa, moderó el tono y afirmó que buscaba enviar una advertencia más que una ruptura definitiva: sostuvo que el nuevo ataque acabará muy pronto y que no esperaba que la guerra vaya a empezar otra vez.
El presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf, que encabezó el equipo negociador del alto el fuego, acusó a Estados Unidos de violar la tregua, y citó tanto los ataques militares como el restablecimiento de la prohibición de vender petróleo. No nos doblegaremos, escribió en la red social X.
El memorando de entendimiento, firmado el 17 de junio, fijó un plazo de sesenta días —hasta el 21 de agosto— para alcanzar un acuerdo de paz definitivo que aborde los dos puntos más espinosos: el programa nuclear iraní y el futuro del estrecho de Ormuz. El texto prevé el levantamiento gradual de las sanciones, la descongelación de fondos iraníes y la creación de un fondo de reconstrucción, condicionados a que Teherán demuestre cooperación. Las declaraciones de esta semana han vuelto a poner en duda su viabilidad.
Las palabras de Trump tuvieron un impacto inmediato en los mercados: las bolsas cayeron y el precio del petróleo se disparó alrededor de un 6%, después de que los valores energéticos hubieran recuperado en semanas recientes los niveles previos a la guerra.