En su intervención, Bolsonaro argumentó que aplicar el arancel ahora entregaría al gobierno del presidente Luiz Inácio Lula da Silva una victoria política El senador brasileño Flávio Bolsonaro, principal precandidato presidencial de la derecha, pidió este martes a la Administración de Donald Trump que posponga hasta después de las elecciones de octubre un arancel del 25% que Estados Unidos estudia imponer a los productos brasileños. La solicitud la formuló durante una audiencia pública ante la Oficina del Representante Comercial estadounidense (USTR), en Washington.
El gravamen se enmarca en una investigación bajo la Sección 301 de la legislación comercial estadounidense, abierta por presuntas prácticas desleales de Brasil, entre ellas la deforestación ilegal y el sistema de pagos instantáneos Pix, que Washington considera competencia desleal para las tarjetas de crédito, en su mayoría estadounidenses. Brasilia rechaza esas acusaciones. La medida, que exceptuaría productos como carne, café, tierras raras y componentes de aeronaves, debe resolverse antes del 15 de julio.
En su intervención, Bolsonaro argumentó que aplicar el arancel ahora entregaría al gobierno del presidente Luiz Inácio Lula da Silva una victoria política. En un escrito ante el USTR sostuvo que Brasil celebra comicios generales en octubre y que el panorama que condiciona cualquier solución negociada se redefinirá en unos noventa días. Sobre el Pix, afirmó que no es un problema sino una solución, y recordó que fue creado durante el mandato de su padre, el expresidente Jair Bolsonaro.
El episodio se inscribe en un pulso electoral. Lula, que aspira a la reelección, ha acusado al senador de haber contribuido a provocar la amenaza arancelaria, algo que Bolsonaro niega. Una encuesta de la firma Quaest divulgada el mes pasado reflejó a una ciudadanía dividida: un 47% coincidía con la versión de Lula y un 35% con la del senador. Los aranceles que Trump impuso a Brasil en 2025 —en represalia por el juicio a Jair Bolsonaro, al que calificó de caza de brujas— habían impulsado a Lula en las encuestas, mientras el entorno del expresidente quedaba señalado por promover la medida.
Hay pocos indicios de que la gestión esté surtiendo efecto. En respuesta a una carta previa del senador, el secretario de Estado, Marco Rubio, señaló que persisten diferencias sustanciales sobre los asuntos que Washington invoca para justificar los aranceles. El viaje de Bolsonaro forma parte de una estrategia más amplia de su familia para obtener respaldo de la Administración Trump, que el año pasado incluyó gestiones para buscar la intervención de la Casa Blanca en el juicio a Jair Bolsonaro por su intento de revertir la derrota electoral de 2022, por el que fue condenado.
El Partido de la Libertad, la formación de los Bolsonaro, celebrará el 15 de julio la convención en la que designará a su candidato presidencial. Flávio, primogénito del expresidente, es el favorito para encabezar la fórmula.