
El presidente de Argentina, Javier Milei, reformó por decreto el sistema para designar a los jueces de la Corte Suprema de Justicia: eliminó una instancia de participación ciudadana previa al nombramiento y suprimió la recomendación de considerar criterios de diversidad de género, especialidad y procedencia regional. La medida, oficializada el martes, fue cuestionada por expertos en derecho y organizaciones del sector judicial.