El superávit americano, en los últimos 15 años, fue de US$ 415 mil millones. Entonces, quienes debíamos aumentar los impuestos éramos nosotros, no ellos, declaró Lula El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, rechazó este martes el argumento del Gobierno de Estados Unidos de que Brasil adopta prácticas irrazonables en la relación bilateral, y sostuvo que es Washington quien mantiene un superávit comercial con su país. Si alguien debiera aplicar aranceles, afirmó, sería Brasil.
El superávit americano, en los últimos 15 años, fue de US$ 415 mil millones. Entonces, quienes debíamos aumentar los impuestos éramos nosotros, no ellos, declaró Lula durante la inauguración de un nuevo campus del Instituto Federal Goiano, en Catalão. Datos del propio Gobierno estadounidense indican que EE.UU. tuvo un superávit de bienes con Brasil —uno de los pocos países del G20 en esa situación—, aunque la magnitud citada por Lula es una estimación suya.
Las declaraciones llegaron luego de que el Representante Comercial de Estados Unidos anunciara aranceles del 25% sobre productos brasileños, en el marco de una investigación bajo la Sección 301, con algunas exenciones y un plazo hasta mediados de julio. Lula recordó que él y el presidente Donald Trump habían acordado un plazo de 30 días para alcanzar un entendimiento comercial, tras reunirse a comienzos de mayo en la Casa Blanca durante más de tres horas.
Le dije a él: nosotros dos vamos a dar 30 días para que ellos prueben quién tiene razón y quién está equivocado, relató el mandatario, quien aseguró haber entregado documentos que, según él, demuestran una relación comercial favorable a Estados Unidos. Hasta ahora ya han conversado tres veces y no hubo acuerdo, agregó. El encuentro de mayo también abordó el combate al crimen organizado y la explotación de minerales estratégicos.
Lula cuestionó además la postura de la familia del expresidente Jair Bolsonaro frente a los aranceles. Sin mencionar el nombre, citó una publicación del 9 de julio de 2025 de uno de los hijos de Bolsonaro que agradeció a Trump por las medidas: Gracias, Trump, haz a Brasil libre de nuevo. El senador Flávio Bolsonaro afirmó más tarde que había pedido a Trump no aplicar aranceles a los productos brasileños; ambos se reunieron en la Casa Blanca a fines de mayo.
La relación bilateral se tensó en 2025, cuando Trump amenazó con un arancel del 50% sobre las exportaciones brasileñas y vinculó la medida al juicio contra Bolsonaro, al que calificó de cacería de brujas. Bolsonaro fue luego condenado por intentar dar un golpe de Estado tras perder las elecciones de 2022. La disputa arancelaria permanece sin resolver, a la espera de los próximos pasos de ambos gobiernos.