El brote está causado por el virus Bundibugyo, una especie del ébola para la que no existen vacunas ni tratamientos aprobados El director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, advirtió este martes ante la Asamblea Mundial de la Salud reunida en Ginebra que la magnitud y rapidez con que se propaga el brote de ébola en la República Democrática del Congo (RDC) son alarmantes, con más de 543 casos sospechosos, 131 muertes vinculadas a la transmisión y 33 contagios confirmados por laboratorio. Otros dos casos han sido confirmados en la vecina Uganda, ambos en ciudadanos congoleños que habían cruzado la frontera, uno de los cuales falleció. El responsable convocó al Comité de Emergencia de la organización para formular recomendaciones de contención.
El brote está causado por el virus Bundibugyo, una especie del ébola para la que no existen vacunas ni tratamientos aprobados. La representante de la OMS en la RDC, Anne Ancia, indicó que podría desarrollarse una vacuna en aproximadamente dos meses, en coordinación con instituciones académicas como la Universidad de Oxford, aunque advirtió que la dosis Ervebo, fabricada por Merck y precalificada por la OMS, solo es efectiva contra la cepa Zaire detectada en 2019. La capacidad de diagnóstico es limitada: actualmente solo es posible realizar seis pruebas por hora para detectar la nueva cepa. El organismo ha enviado doce toneladas de suministros médicos al país y otras seis estaban previstas para este martes.
El epicentro se localiza en la provincia de Ituri, fronteriza con Uganda y Sudán del Sur, y devastada por la violencia de grupos armados que ha forzado desplazamientos masivos. La OMS identifica como factores adicionales de propagación la presencia de casos en zonas urbanas, como Kampala y Goma, y la movilidad asociada a la actividad minera. El presidente de la RDC, Félix Tshisekedi, llamó a la población a mantener la calma. El domingo, por primera vez desde la entrada en vigor del Reglamento Sanitario Internacional revisado tras la pandemia de covid-19, un director general declaró una emergencia de salud pública de preocupación internacional sin convocar previamente al Comité de Emergencia.
Pese a las recomendaciones de la OMS en contra del cierre de fronteras, varios países han adoptado medidas restrictivas. Estados Unidos suspendió durante treinta días la entrada de viajeros no estadounidenses procedentes de la RDC, Uganda o Sudán del Sur. Baréin y Jordania implementaron suspensiones similares. Uganda restringió el paso fronterizo de Ishasha-Kyeshero y autoridades ruandesas detuvieron a congoleños que intentaban cruzar desde Goma y Bukavu, según la agencia Reuters.
Alemania anunció que recibirá y tratará a un misionero estadounidense de la organización Serge, el médico Peter Stafford, contagiado en el hospital Nyankunde, al suroeste de Bunia. El exdirector de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos, Thomas Frieden, expresó preocupación por los recortes a la agencia bajo la administración del presidente Donald Trump, quien retiró formalmente al país de la OMS en enero.