El saldo neto entre desaprobación y aprobación pasó de -7 puntos en febrero a -21 puntos a fines de abril, una brecha que duplica con creces la registrada al inicio del año La gestión del presidente uruguayo Yamandú Orsi registró un deterioro significativo en sus niveles de aprobación pública al cumplirse el primer año de Gobierno, según la última encuesta de la consultora Equipos divulgada este jueves en el informativo Subrayado. La desaprobación del mandatario trepó al 48%, frente al 40% registrado en febrero, mientras que la aprobación cayó del 33% al 27% en el mismo período. Las valoraciones intermedias se mantuvieron estables en torno al 23%, y un 2% de los consultados no opinó.
El saldo neto entre desaprobación y aprobación pasó de -7 puntos en febrero a -21 puntos a fines de abril, una brecha que duplica con creces la registrada al inicio del año. La foto a fines de abril es una foto de saldo negativo, explicó Ignacio Zuasnabar, director de Opinión Pública de Equipos. El balance era negativo, pero con un escenario relativamente dividido. Ahora, estas tendencias se profundizaron y ya la brecha entre desaprobación y aprobación se hace un poco más grande, añadió el analista.
El consultor identificó varios factores en la caída. En el frente internacional, las contingencias económicas vinculadas al alza de los combustibles tras la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán; en el frente doméstico, la persistente preocupación ciudadana por la seguridad pública. El primer aniversario del Gobierno frenteamplista, que asumió el 1 de marzo, también opera como un punto de inflexión en la evaluación. En el medio está cumpliendo un año el gobierno, subrayó Zuasnabar.
El dato más relevante del informe es el cambio en la composición sociológica del descontento. Hasta febrero, el incremento de los juicios negativos provenía principalmente del electorado opositor, que pasaba de una postura inicialmente expectante a una abiertamente crítica. En abril, en cambio, el mayor deterioro en la evaluación se registra entre los propios votantes de Orsi en el balotaje de noviembre de 2024, lo que sugiere una erosión que ya no se limita al espacio opositor sino que alcanza a la base electoral propia del Frente Amplio.
La encuesta fue realizada de manera presencial entre el 21 de abril y el 4 de mayo, con una muestra efectiva de 704 casos y un margen de error máximo esperado de +/- 3,7% dentro de un intervalo de confianza del 95%. Los resultados se conocen en una semana en que el Gobierno uruguayo confirmó que el presidente Orsi se reunirá próximamente en Washington con su par estadounidense, Donald Trump, y se inscriben en una tendencia de erosión política que ya había sido anticipada por otras consultoras locales como Factum y Cifra a lo largo del primer trimestre del año.