El recorte más sensible en términos políticos afecta a la Secretaría de Educación, con una poda de 78.768 millones de pesos (unos 56 millones de dólares) El Gobierno de Javier Milei modificó este lunes el Presupuesto 2026 con un recorte de casi 2,5 billones de pesos (unos 1.790 millones de dólares al tipo de cambio paralelo) —equivalente a aproximadamente el 1,6 % del total— en una decisión administrativa que profundiza el ajuste para sostener la meta de superávit fiscal acordada con el Fondo Monetario Internacional. La medida, firmada por el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y el ministro de Economía, Luis Caputo, llega un día antes de la cuarta Marcha Federal Universitaria convocada para este martes con epicentro en la Plaza de Mayo.
El mayor componente del ajuste recae sobre transferencias del Tesoro destinadas a servicios económicos, con una reducción de 1,47 billones de pesos (unos 1.050 millones de dólares) vinculada a la baja de subsidios y al aumento de tarifas. Le siguen recortes de 359.000 millones de pesos (unos 256 millones de dólares) en programas de uso eficiente de la energía, 320.000 millones (unos 229 millones de dólares) en infraestructura deportiva y partidas menores en obras viales, prevención del cáncer y programas sociales. En paralelo, la decisión refuerza créditos por 500.000 millones de pesos (unos 357 millones de dólares) para el pago de sentencias previsionales y 162.000 millones (unos 116 millones de dólares) para financiar un plan de retiros voluntarios en la Administración Nacional de la Seguridad Social.
El recorte más sensible en términos políticos afecta a la Secretaría de Educación, con una poda de 78.768 millones de pesos (unos 56 millones de dólares). El Plan Nacional de Alfabetización pierde 35.288 millones (unos 25 millones de dólares), principalmente en transferencias a las provincias; el Fondo de Compensación Salarial Docente queda eliminado por 8.929 millones (unos 6,4 millones de dólares); la infraestructura escolar y el equipamiento sufren un ajuste de 21.686 millones (unos 15,5 millones de dólares). La empresa estatal Educ.ar pierde transferencias por 48.000 millones (unos 34 millones de dólares).
Las universidades nacionales, también golpeadas, registran una poda de 5.303 millones de pesos (unos 3,8 millones de dólares) en transferencias de capital para obras en trece casas de estudio. Las más afectadas son la Universidad Nacional de La Plata (1.043 millones, unos 745.000 dólares), General San Martín y Avellaneda (700 millones cada una, unos 500.000 dólares), Río Cuarto (680 millones, unos 486.000 dólares) y Entre Ríos (540 millones, unos 386.000 dólares).
La medida se conoce en plena disputa por la Ley de Financiamiento Universitario, sancionada por el Congreso en octubre de 2025 y cuya aplicación fue suspendida por la Cámara en lo Contencioso Administrativo Federal a raíz de un recurso del Gobierno. El Consejo Interuniversitario Nacional, principal convocante de la marcha, sostiene que las transferencias a las universidades cayeron un 45,6 % en términos reales entre 2023 y 2026 y que los salarios del sector perdieron un 32 % de poder adquisitivo en el mismo período. El rector de la Universidad de Buenos Aires, Ricardo Gelpi, describió la situación como hiperaguda y advirtió sobre el éxodo de docentes e investigadores. La movilización del martes será la cuarta gran protesta universitaria desde el inicio de la gestión libertaria y se replicará en las principales ciudades del país.