


El primer vuelo de American Airlines despegó del aeropuerto de Maiquetía con destino a Miami, completando el recorrido en algo más de tres horas Estados Unidos y Venezuela inauguraron este jueves la primera conexión aérea directa entre ambos países desde 2019 y suscribieron dos nuevos acuerdos energéticos en una jornada que la Casa Blanca describió como un avance sustantivo en la fase de revitalización económica del plan de tres etapas diseñado por el presidente Donald Trump y el secretario de Estado Marco Rubio para reorganizar la relación bilateral tras la captura del expresidente Nicolás Maduro por tropas estadounidenses el 3 de enero.
El primer vuelo de American Airlines despegó del aeropuerto de Maiquetía con destino a Miami, completando el recorrido en algo más de tres horas, tras una ceremonia en la que la aeronave fue recibida con el tradicional arco de agua. La ruta operará con frecuencia diaria hasta el 20 de mayo y se ampliará a dos vuelos diarios a partir del 21, según informó la aerolínea. La ministra de Transporte venezolana, Jacqueline Farías, anticipó que el país proyecta recibir más de 100.000 pasajeros con esta nueva conexión y consolidarse como eje regional en términos aeronáuticos. El precio de los pasajes en el vuelo inaugural superó los 2.000 dólares, aunque la propia aerolínea anunció que la tarifa promedio se reducirá a aproximadamente 1.000 dólares en mayo.
Paralelamente, el gobierno de la presidenta encargada Delcy Rodríguez firmó dos contratos de exploración y explotación petrolera con las firmas estadounidenses Overseas Oil Company y Crossover Energy Holding, en una ceremonia celebrada en el palacio de Miraflores con presencia de funcionarios de la embajada de Estados Unidos en Caracas. Los acuerdos abarcan campos en los estados Anzoátegui, Monagas y Barinas, y contemplan la extracción de petróleo y gas asociado destinado a impulsar el sistema eléctrico venezolano, según explicó Rodríguez. Este es el camino de las relaciones bilaterales, afirmó la presidenta encargada durante la ceremonia.
El director del Consejo Nacional de Dominio Energético de Estados Unidos, Jarrod Agen, sostuvo que los acuerdos reflejan la fortaleza del vínculo bilateral y subrayó que la administración Trump se mueve a la velocidad del presidente para atraer inversiones. El encargado de negocios estadounidense en Caracas, John Barrett, definió al gobierno de Rodríguez como el socio de Washington en esta etapa del proceso. Esto permitirá que Venezuela eche raíces profundas de crecimiento económico que se consoliden de modo que esté en buena posición para avanzar hacia la transición en la tercera etapa de este plan, explicó Barrett, en alusión a la futura fase democrática del esquema bilateral.
La nueva dinámica se ha acelerado tras el levantamiento parcial de sanciones por parte de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Tesoro estadounidense, que en abril autorizó las operaciones financieras con cuatro bancos estatales venezolanos, incluido el Banco Central de Venezuela. Pese a este giro, el Departamento de Estado mantiene en nivel 3 la alerta para los ciudadanos estadounidenses que viajen a Venezuela, recomendando reconsiderar viajar al país por riesgos vinculados a la criminalidad, los secuestros, el terrorismo y las deficiencias del sistema sanitario. La Eurocámara, por su parte, votó este mismo jueves una resolución que insta a mantener las sanciones europeas hasta que Caracas adopte medidas significativas hacia una transición pacífica a la democracia.