


INE atribuyó el incremento al alza del 0,7% en la fuerza de trabajo, superior al 0,5% registrado por la población ocupada, lo que se tradujo en un aumento del 3,3% del total de personas desocupadas La tasa de desempleo en Chile se situó en el 8,9% durante el trimestre móvil enero-marzo de 2026, con un alza de 0,2 puntos porcentuales en doce meses, según informó este miércoles el Instituto Nacional de Estadísticas (INE). El dato superó las expectativas del mercado, que proyectaba un 8,6% según el consenso de Bloomberg, y completa 38 meses consecutivos con un indicador por encima del 8%, lo que confirma una debilidad estructural del mercado laboral chileno que se mantiene como uno de los principales focos de preocupación de la administración del presidente José Antonio Kast, en funciones desde el 11 de marzo.
El INE atribuyó el incremento al alza del 0,7% en la fuerza de trabajo, superior al 0,5% registrado por la población ocupada, lo que se tradujo en un aumento del 3,3% del total de personas desocupadas. Dentro de ese grupo, las cesantes crecieron un 2% y quienes buscan empleo por primera vez se expandieron un 14,5%. Las tasas de participación y ocupación cayeron a 62,3% y 56,7%, respectivamente. La tasa de informalidad alcanzó el 26,5%, con un avance de 0,7 puntos porcentuales en doce meses.
El desempleo femenino volvió a la zona de los dos dígitos al alcanzar el 10%, con un alza de 0,5 puntos porcentuales interanual. La fuerza de trabajo femenina creció un 1,8%, por encima del 1,2% de las ocupadas, mientras que las desocupadas aumentaron un 7,4%. La tasa masculina se mantuvo estable en el 8,1%. En la Región Metropolitana, donde se concentra cerca del 40% de la población económicamente activa del país, el indicador escaló al 9,6%, con caídas significativas en los sectores de información y comunicaciones (-16%), actividades financieras y de seguros (-14,4%) y administración pública (-8,6%).
El deterioro del mercado laboral coincide con la revisión a la baja de las proyecciones de crecimiento por parte del Banco Central de Chile, que ajustó su rango previsto para 2026 desde el 2%-3% estimado en diciembre hasta el 1,5%-2,5% actual, atribuyendo el cambio a los efectos del alza internacional del precio del petróleo derivado del cierre del Estrecho de Ormuz por la guerra entre Estados Unidos e Irán. El instituto emisor también ha advertido que la inflación podría ubicarse cerca del 4% anual hacia el segundo trimestre, frente al 3,5% con que cerró 2025 —el registro más bajo en cinco años— en un contexto de creciente presión sobre los costos energéticos. Chile creció un 2,5% en 2025.
El Índice de Vacantes Laborales del Banco Central acumula seis meses consecutivos de caídas interanuales y registró una contracción del 4,28% en marzo, su nivel más bajo desde 2024, lo que sugiere que la debilidad podría prolongarse en los próximos trimestres. Analistas consultados por medios locales coincidieron en que es improbable observar una recuperación significativa en 2026, mientras el gobierno y la Central Unitaria de Trabajadores (CUT) negocian el alza del salario mínimo, una de las primeras pruebas de la política económica del nuevo Ejecutivo.