


Estamos llevando a cabo privatizaciones y concesiones. La idea es terminarlas de acá a fin de año. Esto va a generar ingresos por 2.000 millones de dólares, afirmó Caputo El ministro de Economía argentino, Luis Caputo, anunció este martes que el Estado prevé obtener unos 2.000 millones de dólares antes de fin de año a través de un paquete de privatizaciones y concesiones de empresas públicas, en lo que constituye uno de los pilares del plan económico del presidente Javier Milei y un compromiso central asumido ante el Fondo Monetario Internacional (FMI). Las declaraciones se produjeron durante la Expo EFI, el principal foro de economía y finanzas del país, en una jornada en la que el Gobierno dio pasos concretos en al menos dos de las operaciones más relevantes de su agenda.
Estamos llevando a cabo privatizaciones y concesiones. La idea es terminarlas de acá a fin de año. Esto va a generar ingresos por 2.000 millones de dólares, afirmó Caputo. El ministro detalló que el cronograma contempla operaciones sobre Agua y Saneamientos Argentinos (AySA), la principal distribuidora de agua potable del país; Transener, la mayor transportadora de electricidad en alta tensión; Intercargo, prestadora de servicios aeroportuarios; Belgrano Cargas, ferroviaria estatal de cargas; las centrales térmicas Manuel Belgrano y San Martín; y la Casa de la Moneda.
La privatización de Transener entró este martes en su fase decisiva con la apertura de tres ofertas económicas para adquirir el 50% de Citelec, sociedad controlante de la transportadora. La propuesta más alta fue la del consorcio integrado por Genneia y Edison Transmisión, por 356,17 millones de dólares; en segundo lugar quedó Central Puerto con 301 millones, y en tercero Edenor con 230 millones. Transener opera el 85% de la red de alta tensión de Argentina, con más de 15.000 kilómetros de líneas de 500 kilovoltios. El mismo día, el Ministerio de Economía aprobó por la Resolución 543/2026 el modelo de contrato para la concesión del servicio de agua potable y desagües cloacales en el área metropolitana de Buenos Aires, paso clave en el proceso de privatización de AySA.
El plan también incluye concesiones de infraestructura. Caputo precisó que entre junio y julio se adjudicarán a empresas privadas las concesiones de unos 9.000 kilómetros de corredores viales nacionales y que el Gobierno iniciará la licitación de otros 12.000 kilómetros adicionales. Otros activos en la lista son la Hidrovía Paraguay-Paraná, la terminal de ómnibus de Retiro en Buenos Aires, Yacimientos Carboníferos de Río Turbio (YCRT), Nucleoeléctrica Argentina y la operadora ferroviaria de pasajeros SOFSE.
La política de privatizaciones forma parte del compromiso asumido por Argentina al firmar en abril de 2025 un programa de Facilidades Extendidas con el FMI, por desembolsos totales de 20.000 millones de dólares. El acuerdo establece metas exigentes de acumulación de reservas internacionales por parte del Banco Central, y los ingresos por la venta o concesión de activos estatales constituyen una de las fuentes previstas para alcanzarlas. La aceleración de las operaciones busca también enviar una señal a los mercados internacionales, en un contexto en el que el riesgo país se mantiene volátil y el oficialismo afronta las elecciones legislativas de octubre con indicadores económicos en deterioro: la inflación de marzo fue del 3,4% y la actividad cayó un 2,6% intermensual y 2,1% interanual, según los últimos datos del Indec.