El jefe del Servicio de Hidrografía Naval de Argentina había afirmado que la boca de Magallanes es argentina, a lo que el canciller chileno calificó la polémica como infundada Una semana después de que se viralizaran las declaraciones del contraalmirante argentino Hernán Montero sobre la boca oriental del Estrecho de Magallanes, el Gobierno chileno consolidó una posición unificada en defensa de su soberanía, mientras el debate interno se desplazó hacia el manejo comunicacional de la controversia por parte de la vocería del Ejecutivo.
Montero, jefe del Servicio de Hidrografía Naval de Argentina, había afirmado en un podcast emitido en enero que la boca de Magallanes es argentina, en referencia al tramo comprendido entre Cabo Vírgenes y Punta Dúngenes. Las declaraciones se viralizaron el 14 de abril y desataron críticas transversales en el Congreso chileno.
El canciller Francisco Pérez Mackenna fijó la posición oficial al día siguiente mediante un mensaje grabado en el que calificó la polémica como infundada. Afirmó que la soberanía chilena sobre el estrecho es indiscutible y que se funda en el Tratado de Límites de 1881 y en el Tratado de Paz y Amistad de 1984. Ambos instrumentos establecen que el estrecho está neutralizado a perpetuidad, que su navegación está garantizada para todas las banderas y que Argentina debe mantener el tránsito expedito hacia y desde el paso marítimo.
La controversia adquirió una segunda dimensión cuando la vocera de Gobierno, Mara Sedini, evitó reafirmar explícitamente la soberanía chilena al ser consultada en el Congreso, señalando que los pronunciamientos correspondían a los ministros sectoriales. La respuesta fue cuestionada por parlamentarios oficialistas y opositores. En declaraciones posteriores a radio Pauta, Sedini defendió su actuación y sostuvo que no hubo ningún error y que se exagera.
El debate se reactivó esta semana cuando el senador Cristián Vial (independiente-Republicano) pidió a Cancillería evaluar el envío de una nota de protesta o aclaratoria a Buenos Aires. En conversación con radio Biobío, Vial sostuvo que el oficial argentino está equivocado histórica y jurídicamente y enfatizó que los tratados vigentes otorgan a Chile soberanía plena sobre las aguas y ambas riberas del estrecho, desde Cabo Vírgenes hasta Punta Dúngenes. El legislador pidió actuar sin escalar la disputa, pero con argumentos jurídicos precisos.
El episodio se produce en un momento sensible para la relación bilateral, atravesada por discusiones previas sobre plataforma continental y espacios marítimos australes. Hasta el cierre de esta edición, el Gobierno argentino no había emitido una respuesta oficial a las declaraciones de Montero ni a los pedidos formulados desde Santiago.