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Lula y Sánchez sellan alianza progresista en Barcelona y piden un frente contra la ultraderecha global

Viernes, 17 de abril de 2026 - 21:49 UTC
Sánchez dijo que España y Brasil comparten “una misma visión del mundo, anclada en la defensa de la democracia, la cooperación internacional, el respeto al derecho internacional” Sánchez dijo que España y Brasil comparten “una misma visión del mundo, anclada en la defensa de la democracia, la cooperación internacional, el respeto al derecho internacional”

El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, y el presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, consagraron este viernes en Barcelona una alianza política entre la izquierda europea y latinoamericana frente al avance de la ultraderecha en ambos continentes. En la primera cumbre bilateral España-Brasil, celebrada en el Palacio de Pedralbes con honores militares y la participación de una decena de ministros por cada parte, ambos líderes exhibieron una sintonía total y firmaron una serie de acuerdos de cooperación.

“Nuestro rebaño está creciendo. Hay que dar un discurso de esperanza al mundo. No permitamos una vuelta al pasado, si no pasará como con Hitler”, dijo Lula, de 80 años, quien describió a Sánchez como una figura clave en la articulación del movimiento progresista global y le reconoció el mérito de haber logrado convocar a la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, y al presidente de Sudáfrica, Cyril Ramaphosa, para la cumbre “Democracia Siempre” que se celebrará el sábado también en Barcelona con 19 jefes de Estado.

“Mi querido amigo Pedro Sánchez, te entiendo cuando dices no a la guerra. Asistimos atónitos a una nueva carrera armamentística”, agregó el brasileño en referencia al conflicto en Irán y a la postura de Sánchez frente a la administración Trump.

Sánchez respondió que España y Brasil comparten “una misma visión del mundo, anclada en la defensa de la democracia, la cooperación internacional, el respeto al derecho internacional y a los derechos humanos y la paz”. El mandatario español pidió disculpas públicamente a Lula por los comentarios de Isabel Díaz Ayuso, presidenta de la Comunidad de Madrid, quien calificó a los países participantes de la cumbre como “narcoestados”.

“Le voy a pedir disculpas al presidente Lula en nombre de la sociedad española, que es abierta y no se siente representada por esos insultos de la presidenta de Madrid”, dijo Sánchez. Lula escuchó la traducción al portugués con una “larga sonrisa sarcástica” pero optó por no responder directamente, según El País.

La cumbre tuvo como eje central el diagnóstico de por qué la democracia pierde terreno frente al extremismo. “¿Dónde se equivocó la democracia?”, se preguntó Lula. “La democracia creó el Estado social, pero en muchos países la clase trabajadora va hacia atrás y aumenta la concentración de riqueza. Se pierden derechos. Ahí ganó fuerza el extremismo”, respondió.

Ambos líderes coincidieron en la necesidad de reformar la Organización de las Naciones Unidas. “Está muy debilitada. Las naciones que la crearon no la respetan”, lamentó Lula. También abordaron el impacto de las redes sociales en la desinformación y la radicalización —el brasileño propuso dejar de llamarlas “sociales” porque “no tienen nada de social”— y pidieron una regulación que evite que arrastren a generaciones enteras “al extremismo, el odio y la desinformación”.

La cumbre bilateral sirve de antesala a la IV reunión “Democracia Siempre” del sábado y a la Movilización Progresista Global, un evento político-partidario convocado por el Partido Socialista Obrero Español que reúne a 3.000 asistentes y al que también asisten varios de los mandatarios presentes en Barcelona.

El presidente de la Generalitat de Cataluña, Salvador Illa, estuvo presente en la recepción y calificó de “honor” acoger la cumbre. “En un momento como este, los progresistas debemos unirnos para defender las democracias ante los extremismos”, escribió en redes sociales.

Categorías: Política, Brasil, Internacional.