


Fuentes cercanas a la administración de las islas que hablaron con MercoPress ya habían adelantado que muchos de estos vuelos corresponden a evacuaciones sanitarias de isleños El Ministerio de Defensa de Uruguay confirmó este miércoles que el vuelo de un Airbus A400M Atlas de la Real Fuerza Aérea británica (RAF) entre las Islas Falklands/Malvinas y Montevideo fue un traslado sanitario de dos pacientes, amparado en el decreto 419/021, que autoriza el aterrizaje de aeronaves de Estado extranjeras por razones humanitarias o de fuerza mayor. La vocera de prensa de la Fuerza Aérea uruguaya, Marisol Diana, proporcionó la explicación a Informativo Uruguay.
La confirmación oficial se produjo tras un pedido formal de explicaciones del gobierno de la provincia argentina de Tierra del Fuego, que envió notas a la embajada de Uruguay en Buenos Aires y a la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC). Andrés Dachary, secretario de Malvinas, Antártida, Islas del Atlántico Sur y Asuntos Internacionales de la provincia, denunció que la aeronave habría apagado su transponder volando sin autorización sobre espacio aéreo argentino y exigió registros, trazas de radar y reportes de tránsito aéreo que permitan esclarecer lo ocurrido. La seguridad operacional, la integridad territorial y el pleno respeto de nuestra soberanía no admiten silencio ni pasividad, agregó.
El gobierno nacional argentino no emitió pronunciamientos sobre el episodio.
Fuentes cercanas a la administración de las islas que hablaron con MercoPress ya habían adelantado que muchos de estos vuelos corresponden a evacuaciones sanitarias de isleños. Cuando las condiciones climáticas impiden realizar la evacuación hacia Chile —la ruta habitual—, los vuelos se desvían a Montevideo, donde los pacientes son atendidos en el British Hospital de esa ciudad.
El A400M, matrícula ZM413, llegó a Montevideo el viernes 10 de abril con los dos pacientes y partió el domingo 12 como vuelo RRR4001. Según el medio especializado Escenario Mundial, la aeronave apagó su transpondedor poco después de despegar de Carrasco, lo que la hizo invisible para los sistemas de seguimiento civiles. El periodista británico Matt Kennard publicó el rastreo en la red social X, y la exembajadora argentina ante el Reino Unido Alicia Castro amplificó la denuncia. Un avión militar británico A400M despega desde Montevideo, vuela hacia las Islas Malvinas, apaga el transpondedor en pleno trayecto y hasta incursiona en espacio aéreo argentino, escribió Castro, quien fue embajadora en Londres entre 2012 y 2015 durante el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner y es una figura opositora al actual gobierno de Javier Milei.
El episodio se inscribe en una dinámica documentada desde hace años. MercoPress reportó en septiembre de 2025 que medios argentinos denunciaron vuelos del A400M entre Santiago de Chile, Montevideo y Mount Pleasant. En 2020, el embajador argentino designado en Uruguay, Alberto Iribarne, reveló 13 vuelos militares desde Uruguay a las islas en un solo año. En abril de 2021, Argentina presentó una queja formal por un A330 MRTT que repostó en Montevideo, argumentando que violaba acuerdos del Mercosur y el Parlasur que limitan el apoyo a aeronaves militares británicas a emergencias humanitarias — precisamente la categoría bajo la cual Uruguay autorizó el vuelo actual.
Los vínculos entre Uruguay y las Falklands/Malvinas son anteriores al conflicto de 1982: la conexión marítima Montevideo-Stanley fue durante décadas el principal enlace de las islas con el continente, y los lazos comerciales y familiares persisten.